Ridley Scott habría quedado insatisfecho con el trabajo de Paul Mescal en Gladiator 2 y habría considerado que el actor no era “lo bastante masculino” para el papel, según fuentes cercanas a La constelación del perro citadas por Matt Belloni, periodista de Puck. Esas mismas informaciones relacionan la experiencia del director con Mescal durante la secuela con su posterior salida de la nueva película de Scott, aunque no está confirmado que el cineasta utilizara literalmente esas palabras ni que ese fuera el único motivo del relevo.

El entorno de Scott ha rechazado esa explicación. En declaraciones recogidas por MeriStation y atribuidas al representante del director, este asegura que Scott disfrutó de su colaboración con Mescal en Gladiator II y quería volver a trabajar con él en La constelación del perro. Según esta versión, fueron los problemas de calendario los que impidieron la participación del actor, a causa de las cuatro películas sobre The Beatles que prepara Sam Mendes, y el cineasta quedó decepcionado por perderlo. Jacob Elordi terminó ocupando el papel antes de que comenzara el rodaje.

Una secuela que no cumplió las expectativas

El actor irlandés interpretó en Gladiator 2 a Lucio Vero, en una historia situada varios años después de la muerte de Máximo Décimo Meridio, el personaje encarnado por Russell Crowe en la película original. Lucio se convertía en gladiador y también en la voz de una revolución contra el poder de los emperadores Caracalla y Geta, interpretados por Fred Hechinger y Joseph Quinn. El reparto incluía además a Denzel Washington como Macrino y a Pedro Pascal como el general romano Justo Acacio.