Actualizado a las 01:42h.

En medio de las polémicas sobre el papel del Gobierno en la crisis de soberanía provocada por Marruecos en Ceuta, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sigue asumiendo protagonismos inexplicables. Quien fuera juez central de instrucción de la Audiencia Nacional y presidente de su Sala de lo Penal y vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del Partido Popular, no tuvo mejor idea que elevar una queja a la presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, contra la juez María Tardón. El fundamento de la protesta de Grande Marlaska era inaudito: afeaba a la juez que no le permitiera conocer, previamente a su entrega al juzgado, el informe de la Policía Nacional sobre la autoría del asalto a Ceuta. Tal reproche es inexplicable en un jurista de formación que ha sido magistrado y vocal del CGPJ. Lo que pretendía Marlaska se parece mucho a un delito impune de revelación de secretos, pasando por encima de la confidencialidad entre policía judicial y juez de instrucción y del secreto que preside legalmente todo investigación penal.

La respuesta institucional de la presidenta Perelló fue fulminante y tajante, pero de manual básico: que el CGPJ no puede ni debe inmiscuirse en decisiones jurisdiccionales de los jueces y que los cuerpos policiales en funciones de policía judicial solo deben informar a la autoridad judicial que les haya pedido los informes. ¿Tampoco sabía Grande-Marlaska estas reglas de novato sobre el funcionamiento de la justicia penal? De forma no menos directa se ha pronunciado después la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional, cuyo apoyo a la juez María Tardón incluyó una mención expresa a su actuación «para la preservación y defensa del interés general de España». Es lamentable para un Estado democrático, constitucional y europeo, que su ministro del Interior se embarque en estos ataques contra la judicatura. Y, sobre todo, el ministro del Interior se enfrenta a una pregunta que desnuda su incompetencia: ¿por qué, si la crisis de seguridad nacional era tan evidente, no pidió él mismo un informe similar al que fue entregado a la juez Tardón?