Madrid (EFE).- El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha quejado al Consejo General del Poder Judicial de que la jueza María Tardón prohibiera a la policía que investiga la crisis migratoria en Ceuta facilitar información a sus superiores, ante lo que la presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, ha pedido «máximo respeto» a las decisiones de la magistrada.
Marlaska ha enviado una carta a Perelló en la que le transmite su «preocupación» por la decisión de la jueza y ésta le ha replicado con otra misiva, en la que dice compartir con Marlaska «la gravedad y el carácter extraordinario de la crisis», pero deja claro que «la actuación de la magistrada responde al ejercicio de sus funciones constitucionales, por las que todos debemos mostrar el máximo respeto».
El ministro del Interior ha iniciado este intercambio de cartas después de que el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif), adscrito a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, haya elaborado un informe a petición de la magistrada de la Audiencia Nacional, que según Interior dio órdenes a los investigadores de no facilitar a sus superiores información alguna sobre dicho informe.
En este informe, la Policía describe lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio como una entrada masiva de personas «planificada», en ningún caso «espontánea» e implica a agentes marroquíes, destacando la respuesta policial de «total permisividad» o la presencia de agentes uniformados y no uniformados en actitudes compatibles con la monitorización o control de lo que estaba pasando.












