NoticiaPautas para brindar contención emocional a los menores tras la emergencia que afectó la infraestructura educativa del paísNiños Foto: Imagen generada por IA.04.09.2026 15:48 Actualizado: 04.09.2026 15:48
El sismo de magnitud 7.4 registrado el 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), dejó un saldo de 289 personas fallecidas, 4.187 heridas, 143 desaparecidas y más de 2.400 sedes educativas afectadas. La afectación en la infraestructura escolar ha dejado a por lo menos 75.000 niños y niñas sin clases. Ante esta situación, entidades como UNICEF y el Colegio de Psicólogos advirtieron que la atención del impacto emocional —manifestado en ansiedad, insomnio y temor ante las réplicas— requiere un acompañamiento psicosocial sostenido, de manera prioritaria en zonas como Chocó y Buenaventura.Frente a la crisis psicosocial, Santiago Montaña, psicólogo y Quality & Continuous Improvement Leader de Genuine School, presentó doce pautas orientadas a padres, cuidadores y educadores para el manejo emocional de la infancia. Foto:iStockDe acuerdo con el especialista, la contención de los menores se fundamenta en la preservación de los vínculos, la comunidad, la capacidad de aprendizaje y el apoyo interpersonal, independientemente de la alteración de los espacios físicos.1. Escucha activa e información veraz: El primer paso consiste en habilitar espacios seguros para escuchar a los menores antes de emitir explicaciones. Se sugiere realizar preguntas sencillas para identificar lo que comprenden e inquietudes puntuales. La información compartida debe ser verídica y adaptada a la edad del menor, evitando detalles innecesarios y frases que invaliden sus emociones, tales como "no pasó nada" o "tienes que ser fuerte".2. Adaptación del acompañamiento según el grupo etario: Las manifestaciones de estrés varían con la edad. En etapa preescolar, el impacto suele expresarse mediante apego, llanto o cambios en el sueño. En educación primaria surgen preguntas específicas sobre la seguridad y el riesgo de réplicas, las cuales pueden abordarse mediante el diálogo o la expresión artística. En el caso de los adolescentes, se requiere un trato directo con información precisa, habilitando canales de comunicación escritos, verbales o virtuales donde sus opiniones sean consideradas.3. El rol de los adultos como figuras de contención: Los menores observan la conducta de sus cuidadores para evaluar el nivel de peligro. La contención implica transmitir presencia, escucha e información adecuada, así como la reincorporación progresiva de rutinas. Asimismo, se señala la necesidad de que los propios adultos regulen sus emociones para ejercer una labor efectiva de protección.4. Identificación de señales de alarma: Reacciones como irritabilidad, miedo, necesidad persistente de cercanía y alteraciones en el sueño son esperables tras un evento sísmico y tienden a disminuir gradualmente. No obstante, se debe buscar ayuda profesional inmediata si las manifestaciones son muy intensas, persistentes en el tiempo o si interfieren directamente con la alimentación, el sueño, el estudio o la interacción social del menor.5. Evaluación de cambios conductuales individuales: Más allá de una lista fija de síntomas, la atención debe centrarse en observar las variaciones respecto al comportamiento habitual de cada niño. En la infancia temprana suelen registrarse somatizaciones o regresiones, mientras que en la adolescencia el malestar puede manifestarse a través del aislamiento o la disminución del rendimiento académico.6. Protocolo de derivación a profesionales de la salud mental:Para determinar la necesidad de apoyo especializado, se sugiere una secuencia basada en la observación del cambio, la escucha activa sin emitir diagnósticos, la contrastación de datos con otros adultos cercanos y la valoración del impacto en la vida diaria. Si se percibe un riesgo para la integridad del menor, la intervención debe ser inmediata.7. Mantenimiento de rutinas e interacción humana:La percepción de seguridad en el entorno escolar o familiar depende de la previsibilidad y la calidad de las relaciones humanas. La aplicación de rutinas diarias —como saludos, anticipación de actividades y cierres estructurados— contribuye a restituir la sensación de normalidad antes de priorizar exigencias académicas.8. Fases para la continuidad del proceso educativo: Ante la afectación de las aulas físicas, la hoja de ruta para la continuidad académica debe priorizar la reconexión con los estudiantes para conocer su estado emocional. Posteriormente, se deben estabilizar los canales de comunicación e implementar actividades progresivas mediante herramientas como llamadas, mensajes o guías impresas.9. Alcance de la función docente en la contención emocional: El personal docente cumple un rol de observación, escucha y estabilización primaria, pudiendo flexibilizar exigencias y alertar a las familias sobre señales de riesgo. No corresponde a los educadores asumir funciones terapéuticas ni diagnósticos. Adicionalmente, las instituciones deben garantizar espacios de regulación para los docentes expuestos a la misma emergencia.10. Uso de herramientas expresivas no obligatorias: El empleo de dinámicas de respiración, el dibujo y el juego simbólico facilita el procesamiento emocional. Se enfatiza que no se debe forzar a los menores a hablar, dibujar o jugar sobre el sismo, respetando los tiempos y ritmos individuales de expresión.11. Criterios para la gestión del tiempo frente a pantallas: La tecnología resulta útil cuando fomenta el contacto con compañeros, docentes o familiares. Sin embargo, se debe restringir la exposición continua a imágenes, videos o noticias alarmistas sobre el desastre, promoviendo en los adolescentes la selección de fuentes de información verificadas.12. Respeto por los tiempos individuales de adaptación: La recuperación emocional requiere de un proceso gradual donde los niños puedan expresar temores o guardar silencio a medida que reanudan sus actividades cotidianas. La adaptación de los menores se apoya en la disponibilidad de adultos significativos y redes comunitarias de soporte. Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









