La suspensión aplicada por la Unión Europea a determinados productos provenientes de Brasil abrió una posible oportunidad comercial para Argentina, pero también dejó expuestas las diferencias internas del Mercosur. Marcelo Regúnaga, exsecretario de Agricultura, analizó en Canal E las consecuencias de la medida y advirtió que todavía faltan reglas claras para administrar las cuotas del acuerdo con Europa.
“A mí me parece que no es bueno para la relación en general entre el Mercosur y la Unión Europea que haya estas diferencias”, sostuvo. Según explicó, el conflicto surge a partir de las exigencias europeas sobre productos agropecuarios, promotores de crecimiento y otras cuestiones sanitarias.
La falta de reglas para distribuir las cuotas
Regúnaga señaló que uno de los principales problemas está dentro del propio Mercosur. Los países todavía no lograron acordar cómo se repartirán las cuotas correspondientes a distintos productos sensibles.
“Como nosotros no hemos acordado todavía en Mercosur cuáles son las reglas de juego para distribuir las cuotas, por ahora está funcionando un sistema que no es bueno para la región”, explicó.












