El fenómeno de El Niño ya fue declarado en Ecuador y no solo modifica la temperatura del océano. También altera uno de los procesos que sostiene la vida marina frente a las costas del país: la llegada de agua fría y rica en nutrientes que sirve como alimento a los peces. El resultado ya preocupa al sector pesquero. Los barcos regresan de sus faenas con menos capturas y, en algunos casos, deben navegar mucho más lejos para encontrar zonas donde todavía existen condiciones favorables para el atún y otras especies comerciales.Pero, ¿qué es lo que realmente sucede en el océano?PublicidadFélix Morales, biólogo Ph. D. en Oceanografía y docente de la Espol, explicó que, en condiciones normales, los vientos alisios empujan el agua superficial desde América hacia Asia. Ese desplazamiento permite que frente a las costas de Ecuador y Perú ascienda agua fría desde las profundidades.El agua que sube contiene nutrientes acumulados en el fondo del océano. Esos nutrientes alimentan al fitoplancton, que a su vez sostiene al zooplancton y, después, a los peces pequeños, medianos y grandes.En otras palabras, buena parte de la riqueza pesquera de esta zona comienza muy abajo, en el fondo del mar.PublicidadPublicidad¿Por qué se declaró el Niño si no llueve? Las 3 señales bajo el mar que confirman el fenómeno en EcuadorCuando desaparecen los nutrientes, también desaparece el alimentoDurante El Niño, la dinámica cambia. Morales explica que los vientos alisios se debilitan y la contracorriente ecuatorial gana fuerza. Como consecuencia, agua más caliente se desplaza hacia las costas de Ecuador. La llegada de esa agua reduce el proceso que lleva nutrientes desde el fondo hasta la superficie.Sin esos nutrientes, disminuye el fitoplancton, que constituye la base de la cadena alimentaria marina. Luego cae la disponibilidad de zooplancton y, progresivamente, se reduce el alimento disponible para los peces.“Todo empieza con los nutrientes”, explicó Morales al describir esta cadena.Por eso, cuando el océano se calienta, los peces no necesariamente desaparecen de inmediato del Pacífico.Morales manifestó que una parte puede migrar hacia zonas con condiciones más favorables, desplazarse hacia aguas más frescas o cambiar su distribución y profundidad.PublicidadSi una embarcación captura menos, no significa que la red haya dejado de funcionar. El problema es que hay menos animales disponibles para capturarFélix Morales, biólogo PhD en Oceanografía y docente de la EspolEl Niño fue declarado oficialmente en EcuadorLa declaratoria de El Niño en Ecuador llegó este sábado, 29 de agosto, después de que el Erfen identificara una evolución sostenida de las condiciones cálidas en el océano Pacífico y señales de interacción entre el océano y la atmósfera. Uno de los factores más relevantes para declarar El Niño son los datos obtenidos por el Cenaim-Espol en la estación oceanográfica El Pelado, frente a la provincia de Santa Elena. Los estudios ejecutados el 27 de agosto de 2026 mostraron una diferencia que explica la magnitud del proceso.En la superficie del mar se registró una temperatura de 26,8 °C, equivalente a una anomalía de +2,6 °C respecto del promedio esperado para la época.Sin embargo, el registro más llamativo apareció a 44 metros de profundidad. Allí, la anomalía térmica llegó a +5,4 °C, más del doble de la registrada en la superficie.El informe señala que esta condición evidencia que el calentamiento no se limita a la capa superficial y que la termoclina continúa profundizada.El atún barrilete concentra la mayor preocupaciónEl impacto ya aparece en las principales especies que captura la flota ecuatoriana: barrilete o skipjack, aleta amarilla o yellowfin y patudo u ojo grande.Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, indicó en una entrevista en Radio Centro que los datos de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) muestran una caída cercana al 16% en la pesquería total del océano Pacífico oriental.Pero existe un dato que genera especial preocupación para Ecuador: el atún barrilete, la especie que más captura la flota nacional, registra una disminución cercana al 37 %, según las cifras citadas por Leone.El barrilete tiene además un peso estratégico para la industria porque constituye una parte importante de la materia prima destinada a la elaboración de conservas, agregó.Su reducción afecta directamente a las plantas procesadoras y a toda la cadena que depende del desembarque de los barcos.Leone explicó que el comportamiento de los peces responde a las condiciones del océano. Para ilustrarlo, utiliza una comparación sencilla: si un espacio se vuelve demasiado caliente para las personas, estas buscan un lugar donde puedan soportar mejor la temperatura. En el océano ocurre algo similar con los peces cuando cambian las condiciones ambientales.El Niño y la jaiba mora encarecen el pescado: albacora, dorado y picudo suben de precioLa flota de Manta tiene que buscar el atún más lejosLa situación repercute especialmente en Manta, uno de los principales centros pesqueros de Ecuador y el lugar donde se concentra buena parte de la flota atunera industrial.George Pinto, armador pesquero, aseguró que las capturas de atún han caído más del 50 % y advirtió que los ejemplares que encuentran también presentan tallas pequeñas.La consecuencia inmediata es un aumento del esfuerzo pesquero. Según Pinto, antes los barcos podían realizar sus faenas aproximadamente entre las 300 y 700 millas. Ahora deben navegar más lejos para encontrar zonas con agua relativamente más fría donde todavía se concentra el atún y especies acompañantes como picudo, espada y dorado.Ese desplazamiento tiene un costo directo.Los barcos consumen más combustible, permanecen más tiempo en el mar y necesitan más recursos para completar una faena. Pinto señaló que el combustible y los demás insumos utilizados para las operaciones pesqueras también han aumentado de precio.Así, la reducción de las capturas llega acompañada de un incremento de los costos de operación y por ende en el precio del atún. Pinto explicó que una tonelada de atún congelado que antes se comercializaba en torno a $ 1.700 ahora supera los $ 2.200.El incremento responde, entre otros factores, a una menor disponibilidad del recurso y a la dinámica de oferta y demanda.
De $ 1.700 a $ 2.200 la tonelada: el fenómeno de El Niño disminuye la captura de atún y lo encarece
El calentamiento del Pacífico altera la cadena alimentaria marina y reduce la disponibilidad de atún.







