Publicidad3 de julio, 2026 - 10h00El calentamiento del mar, un efecto asociado al fenómeno del Niño, afecta a la redistribución de los recursos y baja su disponibilidad para la pesca, pero ¿cuáles son estos peces y qué les sucede cuando cambian las temperaturas en las aguas donde se encuentran? Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), explica que el atún, una especie altamente migratoria y que representa entre el 80 % y el 85 % del total de la pesca de altura, es uno de los más afectados por este fenómeno. El experto señala que el atún nada directamente proporcional asociado a corrientes y temperatura. “El atún es un pez tropical que nada en un rango de temperaturas entre 24 y 26 grados. Cuando las aguas se enfrían mucho o se calientan mucho, ese animal, que es de característica altamente migratoria, migra y se va a las profundidades o se desplaza horizontalmente”, explica Leone.PublicidadRevela que al momento, en general, de acuerdo con datos de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), las capturas han caído en más de un 13 % en comparación con el 2025, lo cual para Leone “es bastante”. Añade que cuando el atún migra a la profundidad del mar lo hace donde la temperatura cambia y normalmente es de 30 grados. Explica que normalmente el desplazamiento de esta especie hacia la profundidad es de entre 30 y 35 metros, pero actualmente baja hasta los 100 metros. Impacto en acuacultura por balanceadoEn cuanto a la pesca menor, que se hace cerca de las costas, y que según Leone se centra en especies como la pinchagua, la macarela, la hojita, el pámpano, la botella, la anchoveta, entre otros, está totalmente desaparecida. Por esta razón, indicó que empezó una veda que va desde el 1 de julio hasta el 9 de agosto próximo. PublicidadPublicidad“Perú, que es un gran país pesquero cuyo recurso principalísimo es la anchoveta, hasta el día de hoy puede establecer una cuota”, advirtió el dirigente. Uno de los principales efectos de la escasez de estas especies es el impacto a productos como la harina de pescado, de la que estos peces son la materia prima y que, de acuerdo con Leone, es uno de los principales ingredientes para la producción del alimento balanceado que consume el camarón. “No hay, hay una escasez tremenda. Entonces, eso está afectando a dos cadenas de valor muy importantes en el caso del Ecuador, que es la pesca propiamente y la acuicultura”, apuntó. Recordó que la última vez que se dieron estos efectos asociados con el Niño fue en 2023 cuando las aguas se calentaron y las capturas cayeron, aunque señala que “no fue tan drástico como ahora”,Revela que según el monitoreo que realiza la CNP de las temperaturas, las anomalías en este momento están por el orden de 1,2 grados más arriba de lo normal. Indica que se proyecta que pueda llegar hasta 1,6 grados, lo cual pondría al Niño en un nivel de moderado o moderado rayando a fuerte, pero no fuerte y extrafuerte como se prevé, lo que sería una anomalía de 3 grados y más, lo que a criterio de Leone no va a suceder. (I)