El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha prometido este viernes que su gobierno hará “todo lo que esté en su mano” para preservar los puestos de trabajo y la industria catalana ante los ajustes aprobados por el grupo Volkswagen y las dudas que estos han abierto sobre el futuro de Seat. El fabricante alemán ha puesto en marcha una profunda reestructuración para reducir costes y ganar competitividad, mientras el futuro de la histórica marca automovilística a partir de 2029 sigue en el aire. Illa ha asegurado que está “en contacto” desde hace tiempo con los máximos responsables de Volkswagen y Seat en Cataluña y ha subrayado la importancia que tiene el sector para la economía catalana. “La industria y los puestos de trabajo son esenciales para la economía catalana”, ha afirmado. El presidente ha elevado después el compromiso del Ejecutivo: “El Govern de Cataluña hará lo que tenga que hacer para preservar tanto la industria catalana como los puestos de trabajo en Cataluña”.El consejo de supervisión de Volkswagen aprobó el jueves por unanimidad su Plan Futuro 2030, una profunda reestructuración con la que el fabricante alemán pretende reducir costes, simplificar su estructura y ganar competitividad. La hoja de ruta no incluye por ahora ninguna decisión sobre Seat ni afecta a la planta de Martorell, aunque el futuro de la marca sigue pendiente de la reorganización del grupo. Seat aseguró el jueves que “no se ha tomado ninguna decisión al respecto”. Las acciones del fabricante de automóviles han subido este viernes un 6% en los primeros compases de la sesión, horas después de conocerse el plan de transformación. La reducción de 50.000 trabajadores fruto del nuevo plan de reestructuración del grupo pretende generar más de 2.500 millones de euros de ahorro anual para la entidad desde 2030, según las estimaciones de Bank of America (BoFA).Fuentes del Ministerio de Trabajo, por su parte, aseguran que no está preocupado por la posible pérdida de empleos en España. En el departamento de Yolanda Díaz trasladan que, por la información que manejan, no anticipan un fuerte impacto de la decisión en las plantillas, al contrario de lo que el grupo ya ha trasladado respecto a varias fábricas alemanas. A la vez, esperan que la marca no desaparezca, pese a las recientes informaciones que anticipan ese desenlace, y reivindican que esta rama de la automovilística ha electrificado su modelo de producción más que otras firmas. También destacan que la interlocución del ministerio con la compañía ha sido positiva.En esta línea, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, también se ha mostrado este viernes optimista sobre el futuro de Seat, a la que ha definido como “una gran marca”. “Espero que en el futuro podamos hablar del desarrollo de un proyecto industrial ligado a esta marca”, ha afirmado el exalcalde de Barcelona, que ha recordado que otras enseñas históricas, como Ebro o Santana, han renacido con nuevos proyectos industriales. El ministro ha señalado que quedan “años por delante” para abordar posibles proyectos vinculados a Seat y ha asegurado que el Gobierno mantiene contactos permanentes con Seat y Cupra en España y con Volkswagen a nivel internacional.Desde Cataluña, el consejero de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha remarcado el “compromiso” del Govern con la industria de la automoción, sus trabajadores y el ecosistema industrial que la rodea. Como Hereu, Sàmper ha defendido que Seat es “mucho más que una marca” y una “parte esencial de la historia económica” de Cataluña. “Es industria, empleo, innovación”, ha afirmado, y ha asegurado que el Ejecutivo seguirá “de cerca” las decisiones que afecten a la compañía.A nivel sindical, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha reclamado a las administraciones que exijan a Volkswagen que “corresponda” a las ayudas públicas recibidas en los últimos años y mantenga Seat. El dirigente sindical ha considerado un “error” la posible desaparición de la marca y ha defendido dotar a Martorell de una segunda plataforma para fabricar vehículos eléctricos que garantice la producción y el empleo a medio y largo plazo. ERC ya había reclamado el jueves a Volkswagen certezas sobre el futuro industrial de Cataluña y que reconsiderase cualquier planteamiento que pusiera “en riesgo” la continuidad de Seat. Los republicanos pidieron preservar la marca, la actividad productiva y el empleo: “Cupra es un éxito y hay que celebrarlo, pero el éxito de Cupra no puede significar la desaparición de Seat”.