La VanguardiaBarcelona 06/09/2026 12:42 Actualizado 07/09/2026 13:29 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialFoment del Treball defendió ayer la continuidad de la marca Seat en el marco de la reestructuración en marcha en el grupo Volkswagen, y advirtió de que “lo que debe quedar absolutamente garantizado” es su futuro industrial en Catalunya.La patronal catalana expresó su apoyo a la dirección de Seat ante el ajuste anunciado por Volkswagen, que ha admitido esta semana que baraja diversas opciones de futuro para Seat, entre ellas la posibilidad de eliminar la marca a partir del año 2030. El grupo alemán prevé recortar 100.000 puestos de trabajo hasta el 2030 y podría también cerrar cuatro plantas en Alemania. “Estamos incondicionalmente al lado de la empresa Seat”, aseguró la organización patronal que preside Josep Sánchez Llibre.Foment recordó que Seat “ha formado parte del corazón industrial catalán desde 1950 y ha sido Barcelona la ciudad que la ha visto nacer y crecer. La relación de Seat S.A. con Catalunya no solo es histórica, sino también de referencia y cargada de futuro. La marca Seat forma parte de nuestro patrimonio industrial. Y Seat S.A., Martorell y su capacidad para fabricar vehículos deben seguir formando parte del futuro industrial de Catalunya”.El PP culpa al Gobierno y reclama un “giro total” en la política hacia la industria del automóvilFoment puso el foco en el “esfuerzo inversor y de transformación realizado por el grupo y en la actual capacidad industrial y tecnológica de la planta de Seat para asumir nuevas plataformas que comporten que a partir del año 2029 se puedan fabricar nuevos modelos para que se pueda mantener la producción y el empleo”. De hecho, que la fábrica de Martorell cuente con una segunda plataforma eléctrica es, según los sindicatos, una de las cuestiones que pueden garantizar el futuro de la planta, porque permitiría fabricar más vehículos, como la versión eléctrica del Cupra Formentor.La legendaria marca también recibió ayer el apoyo del Partido Popular, que reclamó un “giro profundo” en la política del Gobierno hacia la industria del automóvil. El vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal, trasladó el respaldo de su grupo político a los trabajadores de Seat, a sus proveedores y a la localidad de Martorell, pero pidió “no reducir el debate a una sola empresa”. Consideró que se trata de “una nueva advertencia de un problema mucho más amplio: la pérdida de competitividad de una industria estratégica para España derivada de las políticas del Gobierno”. Nadal subrayó que “nuestro apoyo a Seat es inequívoco, pero el objetivo es más amplio: defender toda la industria española del automóvil. España no necesita resignarse a perder peso industrial