Noticia Exclusivo suscriptores En esta imagen suministrada, se puede ver una panorámica del lote donde estará la Universidad del Catatumbo. Foto: Equipo de comunicaciones Fondo Colombia en PazSUBDIRECTOR VIDA03.09.2026 22:01 Actualizado: 03.09.2026 22:01
A finales de septiembre se tiene prevista la entrega del edificio de la Universidad del Catatumbo; de todas las obras de infraestructura anunciadas en el anterior gobierno de Gustavo Petro, la única que realmente se esperaba que fuera una nueva universidad. Sin embargo, pese a la inversión de 34.000 millones de pesos, nunca se logró que esta institución existiera jurídicamente. LEA TAMBIÉN El edificio cuenta con once aulas para 25 estudiantes cada una, un aula grande para 40, tres salones de tecnología, una sala de estudio, un espacio múltiple y hasta un área de coworking.Y aunque la obra está prácticamente terminada, todavía no se sabe qué va a pasar con esta infraestructura. Desde el nuevo gobierno del presidente Abelardo De la Espriella, el viceministro de Educación Superior, Camilo Noguera, aseguró que ya hay una mesa técnica analizando el tema y afirmó que hace falta "revisar y subsanar algunos aspectos del proceso, así como verificar integralmente el cumplimiento del marco jurídico aplicable, las condiciones de legitimidad y la pertinencia de la oferta académica frente a las necesidades sociales, productivas, culturales y territoriales del Catatumbo".Sin el aval del congreso CongresoEl origen de este problema está en los tiempos. El terreno para la universidad se compró en junio de 2023 y los diseños comenzaron en diciembre de ese año. Pero esto era apenas la infraestructura. En Colombia, crear una universidad pública nueva va más allá de un edificio: requiere de una ley de la República.El proyecto de ley que debía crear la institución, en contraste, solo llegó al Congreso en febrero de 2025: catorce meses después de que ya se estuviera construyendo.El trámite legislativo tuvo avances, pero también un final abrupto. Superó dos de cuatro debates en la Cámara de Representantes y fue aprobado en la Comisión Cuarta del Senado el 3 de junio, a 17 días de terminar la legislatura. La ponencia para el último debate salió publicada el 10 de junio, pero jamás se agendó. El Congreso archivó el proyecto el 20 de junio, mientras el país estaba concentrado en la campaña presidencial.Eduard Sarmiento, exrepresentante del Pacto Histórico y uno de los impulsores de la ley, explicó que gran parte del retraso se debió a las discusiones con la comunidad sobre el modelo de gobierno de la futura universidad. Lo que finalmente se planteó fue una institución con autonomía administrativa, financiera y académica, dirigida por un consejo directivo que preside el Ministerio de Educación.Con el Congreso ya renovado, el Pacto Histórico quiere presentar de nuevo el mismo proyecto. El senador Iván Cepeda ya confirmó el apoyo de su bancada. También se sumarían, aunque con condiciones sobre criterios técnicos, financieros y de contenido, los senadores Lidio García, del Partido Liberal, y Alfredo Deluque, de La U.Otros congresistas no están tan convencidos. El representante Hernán Cadavid, del Centro Democrático, cuestionó cómo quedó definido el consejo directivo y el presupuesto de la universidad. El senador Ariel Ávila, de la Alianza Verde, dijo que su respaldo dependería de que la institución sea completamente pública, sin coadministración de universidades locales, que a su juicio podrían estar permeadas por la política. Más de un mes después de instalado, el nuevo Congreso todavía no ha radicado ningún proyecto sobre el tema.¿Por qué no dejar que el edificio sea nueva sede de otra universidad?En lugar de crear nuevas universidades (como lo prometió el expresidente Petro), el anterior Gobierno decidió crear en su mayoría nuevas sedes universitarias administradas por universidades ya existentes, para evitarse el paso por el Congreso. Pero eso no es lo que ocurrió en el Catatumbo.Una de las propuestas para que el edificio no se pierda es que, mientras se resuelve el problema legal, una universidad ya existente le dé uso. Es el caso de la Universidad Industrial de Santander (UIS), que durante el gobierno Petro firmó un convenio con el Ministerio de Educación para diseñar la oferta académica que necesita el Catatumbo.Su rector, Hernán Porras, confirmó que la UIS está interesada en usar las instalaciones para que no queden abandonadas. Pero también fue claro en que no existe ningún compromiso firmado todavía. Antes tendría que completarse la entrega formal del edificio a la Alcaldía de El Tarra, y solo después la universidad podría estudiar las condiciones jurídicas, administrativas, académicas y financieras para operar allí.Aun si eso ocurriera, no resolvería el problema de fondo. La UIS no administraría la Universidad del Catatumbo —que sigue sin existir como entidad jurídica—, sino que ampliaría su propia oferta académica dentro de ese edificio. Habría clases, estudiantes y profesores, pero no la universidad pública nueva y autónoma que le prometieron a la región.Por ahora, ese edificio de 627 cupos proyectados —con una segunda fase pendiente— sigue a la espera de dos cosas que no dependen de la construcción: una ley que lo respalde y una decisión del Ministerio de Educación sobre quién puede usarlo.REDACCIÓN EDUCACIÓN Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










