ExplicativoEl hombre comparte lo poco que consigue con los animales. Foto: Redes socialesPERIODISTA03.09.2026 16:24 Actualizado: 03.09.2026 16:32
Hay personas que, aun cuando tienen muy poco, encuentran la manera de compartirlo. Es el caso de Loong Dum, un hombre sin hogar en Tailandia que consiguió convertir la venta de pequeños paquetes de limones en una forma de alimentar a varios gatos callejeros. Su historia llamó la atención después de que una ciudadana llamada Warunya la difundiera en redes sociales. Las imágenes mostraban al hombre ofreciendo los cítricos a los transeúntes, mientras dejaba claro que el dinero obtenido tenía un propósito: conseguir comida para los animales. LEA TAMBIÉN Una ayuda que empezó con limonesLoong Dum vende cada bolsa por 20 bahts (aproximadamente $2 mil). En algunas ocasiones ha sido visto en estaciones de tren de Bangkok, donde busca conseguir los recursos necesarios para mantener alimentados a los gatos que considera parte de su familia. El gesto adquiere otra dimensión cuando se conoce que, algunas veces, el hombre decide prescindir de su propia comida para priorizar la de los animales. Los animales se convirtieron en parte de su día a día. Foto:Redes socialesNo se trata solamente de entregarles alimento. Para un animal que vive en la calle, encontrar a alguien que le dé comida de manera constante puede representar una diferencia en medio de un entorno marcado por la falta de refugio y recursos. La historia también muestra una relación que puede surgir entre quienes viven en situación de calle y los animales que encuentran en condiciones similares. LEA TAMBIÉN En medio de la soledad y las dificultades, perros y gatos pueden convertirse en compañía, pero también en seres a los que sus cuidadores sienten la responsabilidad de proteger. Cuando cuidar también crea vínculos Ese vínculo puede adquirir un significado especial para una persona que enfrenta el rechazo y la falta de estabilidad. Tener a otro ser vivo que depende de sus cuidados puede darle una rutina y un propósito cotidiano, desde conseguir comida hasta buscar un lugar donde ambos puedan resguardarse. Su gesto despertó solidaridad entre vecinos y voluntarios. Foto:Redes socialesSin embargo, esa cercanía también está atravesada por dificultades. La falta de dinero hace más complicado acceder a servicios veterinarios, vacunas, esterilizaciones o tratamientos para los animales. A esto se suma que algunos refugios destinados a personas sin hogar no permiten el ingreso de mascotas, lo que puede llevar a que sus dueños tengan que decidir entre aceptar ayuda o permanecer junto a ellas. LEA TAMBIÉN En el caso de Loong Dum, su historia tuvo una consecuencia inesperada. Después de que comenzara a circular en redes sociales, algunas personas se acercaron para comprarle los limones y otras llegaron con comida para los gatos. También recibió ropa y diferentes provisiones. Así, una acción que comenzó con una pequeña venta en la calle terminó generando una red de apoyo alrededor de él y de los animales que intenta cuidar. La historia conmovió a miles de personas en redes. Foto:Redes socialesLa historia de Loong Dum no elimina las dificultades de vivir en la calle ni las que enfrentan los gatos sin hogar. Pero deja una imagen difícil de ignorar, en donde una persona que atraviesa sus propias necesidades decidió destinar parte de lo poco que consigue a proteger a otros seres vulnerables. Entre limones, bolsas de comida y gatos que esperan por él, encontró una manera de cuidar. Y fueron precisamente esos animales los que terminaron haciendo visible ante otros una realidad que muchas veces pasa desapercibida. Más noticias en El TiempoMARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










