Estados Unidos deportó a finales de agosto al inmigrante brasileño Pietro Graza de Lima, de 57 años, que vivía en Florida, a Guinea Ecuatorial. Fue enviado al país de la costa occidental africana junto con inmigrantes de Cuba y Camerún, después de que un juez local rechazara una orden de restricción temporal contra su expulsión.
El 20 de agosto, Lima fue colocado en un vuelo con otras decenas de inmigrantes con destino a Liberia, país con el que el gobierno de Trump también mantiene un acuerdo para deportar a extranjeros. Junto con otros cinco inmigrantes, se negó a bajar del avión y terminó siendo enviado a Guinea Ecuatorial.El gobierno brasileño no había sido informado previamente de la deportación a un tercer país. Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores) afirmó que solo tuvo conocimiento de la presencia de un brasileño deportado en Guinea Ecuatorial el día 25 y, desde entonces, solicita permiso para prestar asistencia consular. Este miércoles (2), el embajador de Brasil en el país fue recibido por el jefe del departamento consular local, quien informó de que Lima se encuentra en buen estado de salud y alojado en un hotel determinado por las autoridades.
Según el proyecto Third Country Deportation Watch, desde el año pasado ha habido seis vuelos de deportación a Guinea Ecuatorial procedentes de EE UU, que transportaron al menos a 53 inmigrantes, todos alojados en el Hotel Bamy, propiedad de la familia del dictador Teodoro Obiang. De acuerdo con la legislación local, los inmigrantes pueden permanecer detenidos durante un máximo de 60 días, tras lo cual deben ser enviados a sus países de origen o solicitar asilo en Guinea Ecuatorial.









