Los comedores escolares continúan suponiendo un reto para muchos papás y mamás. Al menos, 1,2 millones de niñas y niños van a comenzar el curso escolar sin beca de comedor. Además, más de 2,2 millones de alumnos que asisten a la escuela se encuentran en situación de riesgo de pobreza o exclusión, pero solo 981.000 de ellos se benefician de estas ayudas, según indica el estudio de la ONG Educo Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor?
La directora de la organización, Pilar Orenes, indica que, un año más, “se vuelve a hablar de una situación que no es sostenible. Más de la mitad de la población de niños y niñas no está recibiendo la beca de comedor. Esta situación se perpetúa en el tiempo”. Además, Orenes apunta que si las familias no pueden sufragar los gastos alimenticios de sus hijos “se pone en riesgo la buena alimentación de niños y niñas”.
Orenes, que también mantiene contacto con familias en situación de vulnerabilidad, explica que “es una garantía que los niños puedan comer saludablemente en el comedor”, sobre todo cuando los padres no pueden garantizar esa alimentación “porque no les llega el presupuesto”.
A las familias que están en el umbral de la pobreza —con ingresos de 25.663 euros anuales para un hogar de cuatro personas— les supone todo un desafío no contar con la beca de comedor para sus hijos, explica la ONG. Educo calcula que, en estas circunstancias —y teniendo al menos dos hijos de 14 años—, estas familias tendrían que destinar el 7,6% de sus ingresos anuales al gasto del comedor escolar.







