Opinión¿Por qué mataron los comunistas a Robles Pazos? Por puro sectarismo y paranoia, porque un hombre libre y decente no les servía.02.09.2026 22:01 Actualizado: 02.09.2026 22:01 Con la conmemoración del estallido de la Guerra Civil Española, de la cual se cumplen noventa años este año, suele enfatizarse siempre en otro aniversario no menos desgarrador y trágico que la acompaña: el del fusilamiento, el 18 de agosto de 1936 en Granada, de Federico García Lorca, al que desolado le cantó Antonio Machado: “Se le vio, caminando entre fusiles, por una calle larga, salir al campo frío, aún con estrellas de la madrugada...”.Ese día, en esa madrugada, el gran poeta andaluz fue abatido y nunca se supo ni siquiera dónde quedó su cuerpo; como en ese verso profético en el que reclama la levedad de la tierra y dice al final resignado y fatal: “Sabes que yo comprendo la carne mínima del mundo”. En ella, en algún lugar de ella quedó Federico como el símbolo de esa tragedia brutal que una vez más, igual que siempre, se abría paso en las entrañas del suelo español.Lo cierto es que, dentro del relato de la Guerra Civil, el fusilamiento de García Lorca es para muchos un hecho tan relevante y tan diciente de lo que fue esa catástrofe como el levantamiento militar mismo que la detonó. La desaparición de una de las voces más bellas y libertarias de la España de aquel tiempo quedó como el signo agorero de lo que vendría luego en macabra procesión: la guerra, el exilio, la dictadura.Unos meses después del asesinato de Lorca, y ya con el país partido en dos por el conflicto, ocurrió otro casi idéntico pero que es menos conocido aunque no menos revelador, el del traductor y anglicista José Robles Pazos, un aristócrata de familia conservadora y monárquica que enseñaba en varias universidades en los Estados Unidos y quien se devolvió a su país a combatir en favor de la República.Pero de un día para otro, Robles desapareció sin dejar rastro, mientras su esposa y su hijo lo buscaban desesperados. Su amigo John Dos Passos, el gran escritor norteamericano, también republicano y de izquierda, se unió a la búsqueda y muy pronto descubrió horrorizado que a Robles lo habían matado los comunistas, junto a los cuales combatía con el alma en la defensa del gobierno legítimo contra el alzamiento de los militares.Si de verdad hay un “lado correcto de la historia” —una frase casi siempre estúpida y falaz— no me cabe duda de que es allí donde el primero se quedó a defender la libertad.¿Por qué mataron los comunistas a Robles Pazos? ¿Por qué lo ajusticiaron con los mismos métodos con los que Stalin purgaba en Rusia a sus amigos y socios de la víspera? Pues por puro sectarismo y paranoia, porque un hombre libre y decente no les servía a los custodios de la ortodoxia de Moscú. No importaba que fuera un compañero de causa y de lucha, no, no valía de nada su adhesión leal a la República si no se plegaba a los mandatos del estalinismo.Esa fue la razón por la que se acabó la amistad entre Dos Passos y Ernest Hemingway, del que una vez me dijo Lucía Bosé: “Nunca he conocido a un hombre que dijera más tonterías”. Dos Passos insistía, como luego lo hicieron también George Orwell y Simone Weil, entre otros, en que la solidaridad ideológica no podía ser la justificación para tolerar la infamia y la perversidad, los rasgos que más les repugnaban del enemigo, los que se supone que lo definían.Hemingway, en cambio, sostenía que había que callarse y que cuando la bajeza y el oprobio venían del propio bando, lo mejor era mirar para otro lado, fingir ignorancia, minimizar o negar el horror, barrerlo bajo el tapete de la complicidad y los principios compartidos. Fue esa la actitud que se impuso en la España y la Europa de esos años atroces: la del el encubrimiento y la hipocresía, la doble moral de quienes le disparaban al espejo.Por eso me cae tan bien Dos Passos y tan mal Hemingway: porque si de verdad hay un “lado correcto de la historia” —una frase casi siempre estúpida y falaz— no me cabe duda de que es allí donde el primero se quedó a defender la libertad. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.