Publicidad2 de septiembre, 2026 - 11h00Choupette ha sido llamada “la gata más rica del mundo”, y así fue la primera mitad de su vida, en jets privados y con un chef personal, al ser el animal de compañía del multimillonario diseñador alemán Karl Lagerfeld.De raza birmana, Choupette recibió a la muerte de su dueño en 2019 una herencia de $ 1,5 millones, aunque solo en documentos. Hoy está sin un centavo y viviendo en casa de la ex ama de llaves de Lagerfeld, Francoise Cacote. “No hemos recibido absolutamente nada”, dice la señora Cacote, que ahora tiene un trabajo de medio tiempo para sostenerse a ella y a la gata.PublicidadEl difunto director creativo de Chanel trató de asegurarse de que Choupette estuviera bien cuidada aunque él partiera. “Estoy haciendo lo que puedo para cumplir sus deseos”, asegura Cacote.Ahora la gata tiene 14 años y, después de haber vivido en una mansión en París, junto al Sena, comparte un apartamento con la familia Cacote, padres, niños y un gato rescatado. “Tengo un único gran amor, mi gata, Choupette”, solía decir Lagerfeld. “Ella es el centro del mundo”. Choupette incluso llegó a tener ingresos propios, hasta $ 3 millones en una campaña publicitaria en 2014. Pero su carrera ha declinado y ahora el testamento de Lagerfeld está disputado en la corte, con alegatos de que no habría estado en todas sus capacidades mentales cuando lo hizo.PublicidadPublicidadAdemás, la ley francesa no permite que los animales hereden dinero ni propiedades. Cacote ha contratado abogados para conseguir que la herencia recaiga a su nombre. (I)