Actualizado Lunes,
junio
21:34Despu�s de infinidad de rumores, siete a�os despu�s de la muerte de Karl Lagerfeld su herencia sigue sin repartirse. A lo largo de su vida, el k�iser cambi� en infinidad de ocasiones su testamento, pero el �ltimo, de su pu�o y letra, conced�a a siete personas y a su gata Choupette su fortuna de alrededor de 200 millones de euros.A pesar de que el teut�n ten�a familia ("tengo una hermana en Estados Unidos a la que no he visto en 40 a�os y sus hijos nunca me han enviado una postal de navidad", declar� en su momento al New York Times), las siete personas beneficiarias fueron S�bastien Jondeau -guardaespaldas, ch�fer y asistente personal-, Baptiste Giacobini -su modelo y muso-, el modelo Brad Kroenig y su hijo Hudson -�ntimos amigos-, Caroline Lebar -su directora de comunicaci�n durante m�s de tres d�cadas y Fran�oise Ca�ote, la fiel ama de llaves a quien el director art�stico de Chanel confi� el cuidado de Choupette.Su albacea monegasco es el encargo de que se cumplan sus �ltimas voluntades que, de momento, tendr�n que esperar, ya que hay algunos conflictos con las autoridades fiscales francesas a�n por resolver.En declaraciones a The Atlantic, la fiel Ca�ote ha revelado que quiere "ser completamente transparente, ya que hasta el momento no hemos recibido absolutamente nada". Por ello, la empleada ha comentado que "dada la complejidad de la situaci�n he tenido que contratar a abogados caros para reclamar la herencia a mi nombre y asegurarme de que se respeten debidamente los deseos de Karl".Para el creativo, una de las mentes m�s privilegiadas del siglo XX en el mundo de la moda, Choupette era su vida. En el pasado declar� a The Cut que "nunca pens� que podr�a enamorarme de un animal as�. Ella es el centro del mundo. Si la vieras, lo entender�as. Es un poco Greta Garbo".Y lo m�s asombroso fue cuando dijo que "es como un ser humano, pero lo bueno es que es silenciosa. Odia a otros animales y odia a los ni�os. Siempre se queda conmigo y tiene dos criadas personales. Juegan con ella, tienen que cuidar su hermoso cabello blanco, aplicarle los tratamientos de belleza para sus ojos y la entretienen".Antes de su fallecimiento, Lagerfeld dej� instrucciones muy claras para el cuidado del felino de raza birmana, pelaje blanco y ojos azules que ha protagonizado campa�as, libros y siempre viajaba en avi�n privado. El modisto le colm� de todos los lujos como si de una dama de alta sociedad se tratase."Mientras se arreglan las cosas, hago todo lo posible por respetar sus deseos, especialmente que a Choupette no le falta nada. Esa es mi m�xima prioridad. Adem�s de cuidarla, trabajo a tiempo parcial para mantenerla. Recibe todo el amor, atenci�n y cuidado que necesita", ha asegurado el ama de llaves a The Atlantic.A pesar de sus excentricidades, Choupette lleg� a la vida de Lagerfeld de la manera m�s sencilla ya que Baptiste Giacobini le encomend� al dise�ador en el oto�o de 2011 que la cuidara mientras estaba fuera atendiendo sus compromisos como modelo. El animalito ten�a tres meses, era la primera vez que el alem�n ten�a una mascota y se qued� prendado por su belleza y comportamiento.Cuando lleg� el momento de devolverla, el divo de la moda se neg� en rotundo ya que hab�a encontrado a su mejor compa�era de viaje. Fue un flechazo en toda regla y, como tal, decidi� que Choupette recibiera los mejores cuidados del mundo con un chef, un guardaespaldas y dos cuidadores.Nacido en Hamburgo en 1933, Karl Lagerfeld dej� la escuela para cumplir su sue�o de la infancia, trabajar en la industria del lujo. Con 16 a�os empez� en Pierre Balmain y acab� por convertirse en uno de los grandes revolucionarios de las pasarelas gracias a sus cargos como director creativo de Fendi y, por supuesto, Chanel.









