Eva DalloActualizado Mi�rcoles,
septiembre
17:00Aquello de 'le viene de familia' podr�a tener m�s base cient�fica de lo que pensamos. Y es que un grupo internacional de investigadores liderado por el doctor en psicolog�a de la Universidad de Michigan Ted Schwaba, en el que han participado hasta 15 pa�ses y se ha analizado gen�ticamente a m�s de un mill�n de personas, ha establecido de manera emp�rica una relaci�n directa entre gen�tica y personalidad. Es decir, que determinadas variantes de nuestros genes pueden influir en rasgos relacionados con el comportamiento. "Hasta ahora", explica Schwaba, "exist�an numerosos estudios entre gemelos y miembros de una misma familia que apuntaban a que ciertos rasgos de la personalidad eran hereditarios, mientras que otros respond�an a factores ambientales. Pero no se hab�a avanzado en este tipo de trabajos debido a la gran cantidad de muestras necesarias para poder caracterizar de alg�n modo la se�al gen�tica". Por esta raz�n, este experto en desarrollo de la personalidad decidi� asociarse con otros colegas y empresas del sector de la gen�mica para arrancar un estudio nunca visto antes como el que hoy se publica en Nature. "El UK Bio Bank, el Estonian Bio Bank o The Twins Early Development Sample son algunas de las entidades que han tomado parte en �l, lo que nos ha permitido contar con m�s de un mill�n de participantes en el muestreo, el m�s grande realizado hasta el momento", detalla Schwaba. El ADN no es una bola de cristal, pero influye en nuestras vidasUn total de 130 investigadores de Australia, Canad�, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Italia, Pa�ses Bajos, Noruega, Singapur, Suecia, Reino Unido y EEUU trabajaron coordinados por el americano para analizar datos procedentes de 46 grupos de cohortes que inclu�an entre 611.000 y 1,14 millones de muestras. Se trataba de genomas de ascendencia europea y africana y, tambi�n, de miembros de una misma familia para poder separar los efectos de los genes de los del entorno familiar. La conclusi�n, se�ala el estudio, es clara: se han identificado 1.275 variantes gen�ticas principales asociadas con los Cinco Grandes rasgos de personalidad, de las cuales 824 son nuevas. Esto, apuntan los investigadores, demuestra que existen diferencias gen�ticas sistem�ticas asociadas con las diferencias individuales de personalidad. Las variantes gen�ticas comunes explican una proporci�n moderada de entre el 4,8 % y el 9,3% de la variaci�n de cada rasgo, y de entre el 9,3% y el 13,3% cuando se consideran instrumentos con una fiabilidad de medici�n t�pica, apunta el paper. Esos Cinco Grandes, o Big Five en ingl�s, son los rasgos que se asocian a resultados importantes en la vida de las personas: la extraversi�n -o extroversi�n en el lenguaje com�n-, que tiene que ver con nuestra capacidad de socializar y nuestra asertividad. La amabilidad, que se relaciona con la generosidad, el respeto y la confianza. La responsabilidad, vinculada con la eficiencia, el trabajo y el sentido del deber, as� como el neuroticismo, muy relacionado con la estabilidad emocional, y la apertura a la experiencia, que determina la curiosidad y el esp�ritu creativo. Y no, no es que la personalidad pueda predecirse directamente a partir del ADN, pero ahora se ha demostrado que influye en su desarrollo, junto a factores principalmente ambientales. Estudiar la personalidad para mejorar nuestra vidaLa personalidad se define como un conjunto de patrones relativamente estables de pensamiento, sentimiento y comportamiento que diferencian a unas personas de otras. Est� relacionada con numerosas facetas de la vida, como el rendimiento y los resultados en el mercado laboral, la salud f�sica y mental, y determinados aspectos demogr�ficos y conductuales, explican los investigadores. "Todos conocemos personas c�lidas y amables, aut�nticos rayos de sol, y personas fr�as y poco accesibles. Personas a las que les encanta probar cosas nuevas, y personas que prefieren aferrarse a lo que ya conocen", concluye Ted Schwaba. "Mediante la aplicaci�n de herramientas estad�sticas modernas a grandes conjuntos de datos podemos analizar c�mo y por qu� el ADN que heredamos, as� como las numerosas experiencias y acontecimientos que vivimos, influyen en qui�nes somos y en qui�nes llegamos a ser". Gran parte del valor cient�fico de estudios de este tipo reside, por tanto, en su aplicabilidad a pr�cticamente todos los aspectos de la vida. Aunque no son exactamente iguales en todos los grupos, los resultados gen�ticos son robustos, apuntan los investigadores, pues se repiten en diferentes lugares, edades y formas de medir la personalidad. "Yo soy as�, y as� seguir�, nunca cambiar�", entonaba el que fuera uno de los himnos musicales de toda una generaci�n. Entre un 4,8 y un 9,3%, le hubiera faltado a�adir.










