El supuesto informe de la Policía Nacional que apunta a una intervención de Marruecos en la entrada masiva de migrantes en Ceuta ha reforzado la posición que Sumar e Izquierda Unida llevan semanas defendiendo dentro del espacio de la izquierda: que el Gobierno debe exigir explicaciones a Rabat y adoptar una respuesta más firme si se confirma su responsabilidad en lo ocurrido. La novedad es que la reacción ha subido este miércoles varios grados y ha llegado hasta la exigencia de dimisiones.El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha sido quien ha llevado más lejos este miércoles la reacción de la izquierda al informe. El dirigente ha situado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante una disyuntiva incómoda: si conocía el documento y no actuó, debe asumir responsabilidades; si, por el contrario, el informe quedó fuera del conocimiento del ministro, quien debería responder es el director general de la Policía, Francisco Pardo.Maíllo ha planteado así una cuestión que trasciende el contenido del propio informe: quién sabía qué y cuándo lo sabía dentro del aparato del Estado. Porque, a su juicio, resulta especialmente grave que un documento que apuntaría a una intervención de Marruecos en una crisis de semejante magnitud no hubiera llegado al titular de Interior. “El problema de ese informe es que no llegó al ministro de Interior, que tenía que haber llegado”, ha resumido.La reacción de IU sitúa así el foco no solo en el supuesto papel de Marruecos en la crisis, sino también en la cadena de información dentro del Estado. Maíllo ha reclamado “responsabilidades y ceses” y ha afirmado que existen “terminales de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que no son leales al Gobierno”, algo que, a su juicio, quedaría ratificado si se confirma que el informe policial no llegó a Marlaska.El dirigente de IU también ha endurecido el reproche a Pedro Sánchez por su posición respecto a Rabat. Ha sostenido que existe una “conexión del Gobierno marroquí evidente” con lo ocurrido, al considerar que no se movilizan “hasta 80.000 personas” sin conocimiento de las autoridades marroquíes. Y ha acusado al presidente de haber cometido “un error” al no asumir “que hay una responsabilidad criminal en el Gobierno de Marruecos”, en referencia a una crisis migratoria que, según ha señalado, se saldó con 145 muertes.Sumar ha mantenido un tono menos categórico, aunque también ha endurecido su demanda al Gobierno. Su co-coordinadora, Verónica Barbero, ha considerado “graves” las informaciones sobre el supuesto informe y ha reclamado “claridad y transparencia”. “Seguir diciendo que Marruecos no tuvo nada que ver resulta cada vez más difícil”, ha advertido.La formación, socio minoritario del Gobierno y sin competencias en Interior, llevaba semanas reclamando que se esclareciera el papel de Marruecos en la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio. Ahora exige conocer el contenido íntegro del informe, del que se ha difundido solo una parte, y que se depuren responsabilidades si sus conclusiones no fueron trasladadas al Ministerio del Interior. Si se acredita su contenido, Barbero ha pedido además que Exteriores convoque “de urgencia” a la embajadora de Marruecos en España para exigirle explicaciones.Sumar pide a la Mesa del Congreso el supuesto informe policial sobre CeutaSumar ha llevado también esa reclamación al Congreso. El portavoz adjunto de la formación y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha pedido a la Mesa de la Cámara que solicite al Gobierno tanto el supuesto informe policial como la carta remitida por Marlaska al director general de la Policía para expresar su malestar por no haber sido informado de la existencia del documento.Desde fuera del Ejecutivo, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha reclamado este la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. “Que detrás de este acto de guerra híbrida está Marruecos no hay nadie que lo ponga en duda, solo PSOE y Pedro Sánchez. Es incomprensible que sigan loando a Marruecos”, ha afirmado el dirigente moradoPodemos ha aprovechado igualmente las nuevas informaciones para volver a cuestionar la política de Sánchez hacia Rabat. Su secretaria general, Ione Belarra, ha reclamado al presidente que haga un “ejercicio de transparencia” y explique “por qué está protegiendo a Marruecos” y por qué no quiere “importunar” a esa “dictadura” ni romper relaciones con ella. Belarra ha planteado incluso si la posición del Gobierno puede responder a algún tipo de amenaza procedente de Marruecos.Las dos reacciones colocan al Gobierno ante una misma demanda desde posiciones parlamentarias diferentes: Sumar reclama conocer la documentación y depurar responsabilidades si Interior no recibió el informe, mientras Podemos incluye una exigencia a Sánchez para que explique qué razones justifican su actual política hacia Rabat. El supuesto documento policial ha proporcionado así un nuevo argumento a quienes, desde la izquierda del Ejecutivo, llevan semanas cuestionando la respuesta del Gobierno a la crisis de Ceuta.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
IU reclama la dimisión de Marlaska si conocía el documento sobre el papel de Rabat en Ceuta
El informe de la Policía refuerza a Sumar en su exigencia al PSOE de firmeza con Marruecos












