Las educadoras infantiles continúan la huelga indefinida que comenzaron el pasado 7 de abril en Madrid, con movilizaciones que se fueron extendiendo por todo el país en una huelga general. Estas profesionales que trabajan en las escuelas infantiles para niños de 0 a 3 años se cansaron de vivir jornadas laborales en las que no se reconocía su profesión, cobraban el salario mínimo mientras educaban a los más pequeños en una etapa fundamental de sus vidas y en escuelas en las que las condiciones de las infraestructuras eran nefastas.
La adaptación de los niños de 0 a 3 años va a ser diferente a la de otros años, pues las escuelas contarán con servicios mínimos, lo que se traducirá en una menor calidad educativa, peor comunicación con las familias y menor atención personalizada de los niños y niñas.
Las educadoras infantiles no se cansan de repetirles a las instituciones las condiciones en las que trabajan a diario y que quieren cambiar lo antes posible, para reconocer su labor y para, sobre todo, mejorar la calidad educativa de los más pequeños en su primer contacto con las aulas y el aprendizaje. Durante estas más de 19 semanas que llevan en huelga, las profesionales del 0-3 se han movilizado en todo el país con el apoyo de los sindicatos y de las familias, que quieren una educación de calidad para sus hijos.






