NoticiaLos embalses del municipio tienen menos del 20 % de su capacidad. El alcalde afirma que si no llueve, la alerta pasará de naranja a roja.01.09.2026 19:41 Actualizado: 02.09.2026 17:08

“Si no llueve, nos queda agua para 15 días”. Así de grave es la crisis de desabastecimiento hídrico que atraviesa Facatativá, uno de los primeros municipios que comienzan a sentir lo que es el fenómeno de El Niño en Cundinamarca. LEA TAMBIÉN Los cinco embalses de Facatativá tienen capacidad para almacenar poco más de un millón de metros cúbicos de agua, pero actualmente solo hay unos 200.000 metros disponibles para los ciudadanos. Por esta razón, el municipio decretó alerta naranja e impuso una serie de medidas para limitar el consumo, entre ellas un racionamiento del servicio de acueducto por sectores en periodos de 12 horas.En Facatativá, Cundinamarca, se vive una profunda crisis por desabastecimiento de agua. Foto:Néstor Gómez / EL TIEMPO“Hace dos o tres meses que no llueve con intensidad en Facatativá, lo cual ha generado desabastecimiento del recurso hídrico y ha culminado en la crisis de agua que atravesamos hoy”, señaló Luis Carlos Casas, alcalde municipal, en diálogo con EL TIEMPO.En efecto, las estimaciones que hace el mandatario son de máximo tres semanas de disponibilidad hídrica. “Tenemos la proyección de entregarle suministro de agua a toda la ciudad por los próximos 15 a 20 días si no llega a llover. En ese caso, tendríamos que declarar alerta roja y haremos uso de nuevos mecanismos jurídicos, financieros y administrativos”, agregó Casas.Luis Carlos Casas, alcalde de Facatativá Foto:Néstor Gómez / EL TIEMPOPero ¿cómo llegó el municipio hasta este punto crítico? Para Carlos Emilio Gutiérrez, subdirector general de Planificación y Ordenamiento Ambiental de la CAR Cundinamarca, este es el primer aviso de un fenómeno de El Niño severo que las autoridades anticipaban desde hace meses.“Este es un fenómeno natural que se espera que sea, incluso, más fuerte que el de los años anteriores. Estas condiciones provocan disminución de lluvias y altas temperaturas. Solo en el caso de Facatativá, en agosto llovió un 60 por ciento menos de lo que se esperaba”, explicó el funcionario de la autoridad ambiental.EL TIEMPO visitó el embalse Mancilla, el más importante del municipio. Su capacidad es de unos 300.000 metros cúbicos de agua, pero solo hay unos 20.000 en este momento, reflejados en el agrietamiento del suelo y un par de patos nadando en la poca agua que queda.En Facatativá, Cundinamarca, se vive una profunda crisis por desabastecimiento de agua. Foto:Néstor Gómez / EL TIEMPOLas autoridades han arreciado los controles contra algunas actividades que consumen de forma indiscriminada agua, como los establecimientos de lavado de carros. Pero el principal llamado de la alcaldía es a la responsabilidad con el recurso hídrico de la comunidad.“El llamado es para toda la comunidad, porque para cada persona puede sonar insignificante bajar el tiempo de ducha de 5 a 3 minutos, pero si lo hacen 150.000 personas al tiempo, podremos superar esta crisis y prolongar el recurso hídrico”, sostuvo Casas. En Facatativá, Cundinamarca, se vive una profunda crisis por desabastecimiento de agua. Foto:Néstor Gómez / EL TIEMPOLa otra lucha que han librado en el municipio es contra la captación ilegal de agua potable. Según lo reveló el alcalde, desde hace más de un año han intensificado los operativos contra empresas, cultivos y urbanizadores irregulares que toman el agua de las quebradas y modifican su cauce, evitando que el recurso llegue a los facatativeños.“Apenas el 70 por ciento del consumo de agua en el municipio se factura, el resto no se fiscaliza y no entra a la Empresa de Acueducto. Hemos encontrado cultivos de fresas que almacenan miles de litros de agua que proviene de conexiones ilegales en pozos para el riego de sus productos, mientras los ciudadanos no tienen agua en el pueblo. Lo mismo pasa con empresas y urbanizaciones informales”, denunció el alcalde.En Facatativá, Cundinamarca, se vive una profunda crisis por desabastecimiento de agua. Foto:Néstor Gómez / EL TIEMPOPor lo pronto, desde la Administración municipal adelantan acciones de control frente a la captación ilegal de agua, pero también trabajan en otros frentes como la construcción de nuevos pozos de agua subterránea para aumentar la capacidad de agua.Con inversiones de 30.000 millones de pesos, el municipio busca poner en funcionamiento dos pozos de agua subterránea más para aumentar la disponibilidad de agua en 150 litros por segundo. Estos se sumarían a los siete pozos que actualmente existen y podrían dar una ventana de tiempo mayor frente a una alerta roja. LEA TAMBIÉN No obstante, si la situación se agrava en 15 días, desde la Administración municipal ya contemplan medidas como la compra de agua por bloque a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá o de otros municipios vecinos. A su vez, se trabaja en la ampliación del embalse Santa Marta para lograr 50.000 metros cúbicos de almacenamiento.La CAR Cundinamarca alerta de que son varios los municipios que podrían enfrentar una crisis como la de Facatativá en los próximos meses. El subdirector general de la autoridad asegura que la cuenca baja del río Bogotá estaría en riesgo, es decir, municipios desde el Salto del Tequendama hasta Ricaurte. “Facatativá es un símbolo de lo que se puede llegar a presentar en la región. Tenemos que redoblar las acciones porque basta con una semana de sequía fuerte para que veamos embalses secos”, concluyó el directivo de la CAR.