La advertencia, que vino del propio alcalde del municipio, Luis Carlos Casas, no representa una fecha exacta para la suspensión total del servicio. Corresponde, en cambio, a una proyección condicionada por el volumen almacenado, la demanda diaria, el ahorro ciudadano y el eventual ingreso de agua a las fuentes abastecedoras.

En este sentido, los embalses locales pueden almacenar en conjunto poco más de un millón de metros cúbicos, pero dispondrían de aproximadamente 200.000. Esto significa que las reservas están por debajo del 20 % de su capacidad total.

La crisis contrasta con el balance general de los grandes embalses del centro del país, varios de los cuales cerraron agosto en niveles altos. Esa estabilidad regional no resuelve de inmediato el problema de Facatativá, debido a que el municipio depende principalmente de fuentes superficiales locales y todavía no cuenta con una conexión que permita reemplazarlas automáticamente.

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El embalse de Mancilla al 7 %