Millones de personas que prefieren votar por correo en las elecciones de medio mandato (midterms) corren el riesgo de no poder ejercer su derecho, según ha alertado un denunciante anónimo. El funcionario ha presentado un informe que ha sido difundido este martes por el senador demócrata de Connecticut, Richard Blumenthal, quien ha apuntado que la revelación demuestra el intento del presidente Donald Trump de boicotear el voto por correo con vista en las elecciones de noviembre, en las que el republicano se juega el control del Congreso.Según la denuncia, el USPS, a pesar de haber fallos judiciales en contra, se apresuró a crear un sistema para cumplir con los deseos del presidente, que en marzo dictó una orden ejecutiva para limitar el voto por correo. Con el nuevo procedimiento, el USPS ha adoptado una política interna de 0% de fallos, por la que si un sobre no pudiera ser escaneado o cotejado con la información enviada a través de un nuevo portal en línea se descartaría el lote entero, dejando a decenas de miles de electores sin recibir la papeleta. “Es posible que millones de votantes estadounidenses no reciban su boleta por correo en este ciclo electoral de manera oportuna, o que no la reciban en absoluto”, dijo el funcionario.El informe sostiene que en un plazo de tres meses el Servicio Postal ideó un sistema que normalmente llevaría un año. El funcionario advierte de que la implementación “arriesgada y precipitada” de la orden de Trump podría conducir a un “fallo catastrófico” en el sistema de voto por correo de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.“El Servicio Postal ha diseñado un sistema para privar de su derecho al voto a millones de estadounidenses”, declaró Blumenthal a la prensa antes de divulgar la información del denunciante. “Esta Administración parece decidida a cambiar el marco de votación en el país, claramente por motivos políticos”, criticó.La nueva normativa impuesta por Trump y que una jueza mantiene bloqueada, incluye estrictos requisitos para limitar el voto por correo, que fueron detallados por el Servicio Postal el 21 de agosto. Se estableció que solo se enviarían papeletas por correo a aquellos Estados que hubieran obtenido la aprobación del diseño de sus sobres, que deben incluir un código de barras, y presentado una lista de los votantes destinatarios a través de un portal en línea. La norma exige que las boletas sean gestionadas en una oficina postal física por un funcionario electoral. Las papeletas se escanean para verificar que coincidan con la base de datos de votantes, pero un solo error provocaría el rechazo de todo el lote.Tras la emisión de la orden ejecutiva de Trump, en marzo, los demócratas y grupos de derechos civiles acudieron a los tribunales y lograron que la jueza del tribunal de distrito de Boston, Indira Talwani, dictaminara la suspensión de la implementación del sistema. Sin embargo, la semana pasada, la mayoría conservadora del Tribunal Supremo —sin pronunciarse sobre la legalidad de la orden de Trump— consideró prematura dicha decisión y revocó el fallo de Talwani, despejando momentáneamente el camino para su implementación. En un vaivén judicial, la magistrada retiró entonces el segundo fallo que había dictado en contra del decreto presidencial, pero un día después, el viernes 28 de agosto, impuso de nuevo una paralización del mismo por dos semanas en respuesta a una nueva demanda presentada por más de una veintena de Estados demócratas.Trump se ha opuesto durante mucho tiempo al voto por correo, a pesar de haber utilizado este método en repetidas ocasiones para emitir su propio voto. El republicano atribuyó falsamente su derrota electoral de 2020 frente al demócrata Joe Biden al voto por correo y ha pasado años difundiendo teorías conspirativas al respecto. Un informe de Brookings Institution publicado en 2025 reveló que el fraude electoral por correo es casi inexistente, con una proporción aproximada de cuatro por cada 10 millones de votos emitidos por esta vía.El presidente se beneficiaría de la eliminación o reducción del voto por correo porque son más los votantes demócratas que eligen esta opción para ejercer su derecho. Más del 29% de todos los votantes en 2024 emitieron su voto por correo. Organizaciones de defensa de los derechos civiles han denunciado que los intentos de Trump de acabar con esta modalidad afectarían sobre todo a las comunidades más vulnerables, como los latinos o las mujeres, electores que en su mayoría se decantan por el Partido Demócrata, y quienes tienen más dificultad para ausentarse de su trabajo y acudir a una urna electoral.