NoticiaEmpresarios, analistas e inversionistas se reunieron en el foro La Altillanura y el nuevo mapa agrícola de Colombia.Soya-Maiz Proyecto País Foto: Suministrada01.09.2026 11:41 Actualizado: 01.09.2026 11:41

Representantes del sector empresarial, gremial, académico y jurídico se dieron cita en el foro La Altillanura y el nuevo mapa agrícola de Colombia, organizado por EL TIEMPO, en alianza con Bayer, para analizar los desafíos y oportunidades que enfrenta esta región como una de las mayores fronteras agrícolas del país.La jornada abrió con la conferencia del experto brasileño Cleiton Gauer, superintendente del Instituto Mato-Grossense de Economía Agropecuaria, quien expuso la transformación de Mato Grosso en una potencia agrícola mundial gracias a la incorporación de tecnología, innovación, infraestructura y condiciones favorables para la inversión.Durante su intervención, Gauer destacó que Colombia posee ventajas logísticas que podrían convertirla en un actor estratégico para abastecer los mercados internacionales.Soya-Maiz Proyecto País Foto:Suministrada“Hoy Brasil tarda cerca de 45 días para que un producto de Mato Grosso llegue a su destino final. Colombia, en cambio, tiene una enorme oportunidad gracias a su salida al océano Pacífico, lo que reduce significativamente la distancia hacia mercados de alto crecimiento como China, Indonesia y el sudeste asiático”, afirmó.El experto explicó además que uno de los pilares del éxito brasileño ha sido la implementación de la segunda cosecha o safrinha, un modelo que permite producir maíz o algodón inmediatamente después de la recolección de la soya sobre la misma superficie, incrementando la productividad sin depender de sistemas de riego artificial.Soya-Maiz Proyecto País Foto:SuministradaUno de los momentos centrales del foro fue el panel Producir más y mejor: la innovación que redefine el campo, en el que Manuel Bravo, CEO de la División Agrícola de Bayer para Norte de Latinoamérica, presentó la visión de la compañía sobre el papel que debe desempeñar la ciencia para impulsar el desarrollo agrícola de la Altillanura.Bravo destacó que el potencial productivo de esta región solo podrá consolidarse mediante una combinación de innovación tecnológica, mejoramiento genético, agricultura digital, agricultura regenerativa y modelos de producción sostenibles que permitan aumentar la productividad preservando los recursos naturales.El directivo explicó que la experiencia global de Bayer demuestra que la incorporación de biotecnología, semillas de alto desempeño, herramientas digitales y soluciones basadas en ciencia son fundamentales para enfrentar los efectos del cambio climático, optimizar el uso del agua y del suelo y ofrecer mayores oportunidades de crecimiento para los productores colombianos.Soya-Maiz Proyecto País Foto:SuministradaEl panel reunió además a Gonzalo Moreno Gómez, presidente de Fenavi; Ana Fernanda Maiguashca, presidenta del Consejo Privado de Competitividad; y Mario Andrés Restrepo, presidente de Agropecuaria Aliar–Productos La Fazenda, quienes coincidieron en que Colombia necesita acelerar la incorporación de innovación, fortalecer la infraestructura, ampliar el acceso al financiamiento y promover modelos colaborativos que permitan cerrar las brechas de productividad del sector agropecuario.Maiguashca insistió en que el principal desafío continúa siendo generar condiciones que atraigan inversión de largo plazo.“La necesidad que tiene cualquier sector productivo es inversión. Colombia tiene un déficit de capital y por eso la seguridad jurídica es un elemento indispensable para desarrollar el potencial agropecuario del país”, señaló.Por su parte, Restrepo compartió la experiencia de Agropecuaria Aliar como un modelo de integración productiva que ha contribuido a transformar la percepción sobre la Orinoquía, demostrando que es posible combinar productividad, sostenibilidad y desarrollo territorial.Soya-Maiz Proyecto País Foto:SuministradaEl foro concluyó con el conversatorio Altillanura: oportunidades, retos y gobernanza, en el que participaron Arturo Dajud, gerente nacional de la iniciativa Soya-Maíz Proyecto País, y Amparo Rúa, directora de Rúa Abogados, especialista en gestión de inversiones agroindustriales.Los panelistas analizaron los principales retos para convertir la Altillanura en una política de Estado, entre ellos la seguridad jurídica, la estabilidad regulatoria, la infraestructura logística y la articulación entre el sector público y el privado.Dajud advirtió que las condiciones actuales de conectividad continúan limitando la competitividad de la región y recordó que en departamentos como Vichada todavía existen corredores superiores a 650 kilómetros con graves deficiencias viales, lo que incrementa significativamente los costos de producción.Según explicó, el desarrollo de la Orinoquía requiere un marco regulatorio diferencial y la culminación de las obras de infraestructura necesarias para facilitar tanto el ingreso de insumos como la salida eficiente de las cosechas hacia los principales mercados."Si logramos hacer ese ajuste, vamos a ser capaces de competir a gran escala, no solamente por la Orinoquía, sino por Colombia", concluyó.Las discusiones del foro dejaron un mensaje común: la Altillanura reúne las condiciones para convertirse en una de las principales despensas agrícolas de América Latina, pero alcanzar ese objetivo dependerá de la capacidad del país para integrar ciencia, innovación, infraestructura, seguridad jurídica y cooperación entre el Estado y el sector privado. En ese escenario, Bayer ratificó su compromiso de seguir impulsando soluciones basadas en investigación, tecnología e innovación para acelerar la transformación sostenible del agro colombiano. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.