Javier S�nchezEnviado especial Nueva YorkActualizado Martes,

septiembre

13:23Lleg� el US Open y con �l una de sus tradiciones: la queja de los jugadores por el olor a marihuana que inunda algunas de sus pistas. Cada a�o, desde hace un lustro, alg�n tenista, a mitad de un partido a cinco sets, bajo el sol y a 35 grados, levanta la cabeza y le pregunta al juez de silla si eso que huele es normal. "As� no hay manera", denuncia alguno, y el �rbitro s�lo puede responder que se acostumbre, que �l qu� va a hacer.Esta edici�n ha inaugurado el libro de reclamaciones la brit�nica Katie Boulter, n�mero 62 del mundo, que el domingo debut� con victoria ante la estadounidense Carol Young Suh Lee en primera ronda. Seg�n explic�, en los entrenamientos previos el aroma del cannabis se colaba con fuerza en su pista y costaba mantener la concentraci�n. "Es dif�cil no distraerse, no me gusta", comentaba la jugadora, arropada por sus compatriotas Fran Jones y Harriet Dart, tambi�n molestas. Sus quejas llegaron a la organizaci�n de la mano de los medios ingleses, y esta respondi� con el mismo comunicado de siempre: en su recinto no se permite fumar y no tiene responsabilidad sobre lo que ocurra fuera.Frank Franklin IIAP Photo/Frank Franklin IIDesde 2021 fumar marihuana en Nueva York es legal para los mayores de 21 a�os, y la ciudad entera huele: el metro, las tiendas de Manhattan, incluso los taxis que van y vienen del aeropuerto. El olor ya es parte del paisaje, como el Empire State. Y si en Flushing Meadows, sede del US Open, el aroma se multiplica, es porque el recinto est� rodeado por un parque p�blico, el Corona Park. All�, cada d�a, y especialmente los festivos, medio Queens va a hacer p�cnic, a correr o, sencillamente, a fumar, sin que a nadie le importe que a 200 metros se est� jugando un Grand Slam.J�dar y Badosa en la pista malditaDentro del recinto, de hecho, hay una pista maldita, la n�mero 17, frontera natural entre el deporte de �lite y el consumo recreativo de al lado. Por su cercan�a con el parque desde hace a�os arrastra fama de arom�tica, y cada edici�n a�ade un cap�tulo nuevo a su leyenda particular. Ah� fue donde Maria Sakkari, se quej� al juez de silla asegurando que el olor no era suyo ni de su rival. Ah� fue donde Alexander Zverev defini� el ambiente compar�ndolo con el sal�n de estar de Snoop Dogg. Y ah� mismo, antes, Nick Kyrgios, hoy sancionado por consumo de coca�na, protest� alegando que el humo ajeno le complicaba el asma. Casper Ruud se sum� a la causa asegurando que all� donde va en el complejo se topa con el mismo aroma, y hasta Novak Djokovic, con sus 24 Grand Slams a cuestas, reconoci� que contra el viento de Corona Park no hab�a rev�s que valiera.Precisamente este martes, en esa pista 17, dos espa�oles volver�n a primera l�nea de fuego, nunca mejor dicho. Paula Badosa se medir� a Daria Kasatkina y, justo despu�s en la misma pista, Rafa J�dar se estrenar� en un Grand Slam ante Thanasi Kokkinakis. Ninguno de los dos se ha quejado todav�a de la cancha, y puede que ninguno lo haga, pero si llega el caso, solo ser�n parte de la tradici�n. El US Open huele a marihuana, y de momento nada parece poder remediarlo.