Valladolid (EFE).- La excesiva interinidad de la plantilla docente, lejos del 8 por ciento normativo, y la desmedida brecha salarial en comparación con los docentes de las comunidades autónomas mejor retribuidas, unos 850 euros, son las dos principales lacras del sistema educativo no universitario en Castilla y León, a juicio del sindicato CSIF.
«La temporalidad sigue siendo un problema, un 34,5 por ciento de interinidad en Castilla y León, muy lejos del límite del 8 por ciento que debía haberse cumplido desde el 1 de enero de 2025», ha explicado este martes Isabel Madruga, presidenta del sector de Educación dentro del sindicato CSIF en Castilla y León, durante una rueda de prensa previa al inicio, el próximo 8 de septiembre, del curso escolar 2026/27.
Faltan 8.000 plazas para lograr ese tope del 8 por ciento establecido por la normativa, «un objetivo claro» que a juicio de Madruga debe afrontar ya la administración autonómica para evitar lo que considera «un fracaso del sistema» con especialidades de FP sin cubrir por falta de profesorado, ha puesto como ejemplo.
Miles de vacantes
El curso escolar comenzará en Castilla y León con un récord de vacantes en el profesorado, 7.834, la cifra más alta desde el curso 2010/11, de los cuales 2.267 corresponden a la escala de Maestros y 5.567 a la de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y otros cuerpos.






