La CEO para Iberia, Grecia e Israel de la empresa de desarrollo de dispositivos m�dicos MiniMed destaca la relevancia de valores como el esfuerzo, la independencia y la construcci�n de la confianza cuando se est� en una posici�n de liderazgo.En momentos de incertidumbre Sandra Iglesias (Barcelona, 1973) se aferra a un recuerdo anclado en el pasillo de un hospital de Barcelona. Cuenta que, hace a�os, mientras explicaba una terapia a un ni�o, otro peque�o en la sala, su hermano, sentado en una silla en silencio observaba con atenci�n. "Cuando terminamos y avanz�bamos por el pasillo vino por detr�s, me abraz� y me dijo 'Gracias". Asegura que es tu t�tem cuando las cosas no van bien: "Mi prop�sito no ha cambiado en todo este tiempo".Desde marzo, Iglesias lidera la divisi�n europea de MiniMed, conocida por el desarrollo de bombas de insulina y sistemas de gesti�n de la diabetes. Su nombramiento coincide con el inicio de la compa��a como entidad independiente tras su escisi�n del Grupo Medtronic. Con una trayectoria de m�s de veinte a�os en la multinacional, donde ejerci� como directora corporativa, asume este nuevo reto como CEO para Iberia, Grecia e Israel en una empresa que cotiza en el Nasdaq Global Select Market. MiniMed factura 3.100 millones de d�lares anuales dentro de un mercado global valorado en 19.000 millones, con una previsi�n de crecimiento superior al 10% anual hasta 2030. La compa��a opera en 80 pa�ses con m�s de 8.000 empleados y el respaldo de 40.000 profesionales sanitarios. Actualmente, su tecnolog�a da soporte a m�s de 660.000 pacientes en todo el mundo, de los cuales 16.000 se encuentran en Espa�a.Un juego muy realLa carrera de Iglesias no comenz� en un despacho, sino sobre una alfombra rodeada de material quir�rgico. Hija del pionero que introdujo la endoscopia en Espa�a y Portugal recuerda jugar con sus hermanas y el instrumental m�dico, y que creci� comprendiendo que la tecnolog�a no es un fin, sino un medio para aliviar el sufrimiento. "Siempre he estado muy impactada por este mundo. Mi padre me ense�� que la innovaci�n no es s�lo desarrollar productos, hay que ganarse la confianza de los profesionales y de las personas con diabetes".Era muy joven cuando se involucr� de lleno en el proyecto de su progenitor, con quien viaj� a Estados Unidos mientras estudiaba Derecho. Cuenta que entonces nadie cre�a en las bombas de insulina, pero que su padre consigui� hacerse con la distribuci�n de MiniMed para Espa�a y Portugal y tambi�n le acompa�� en esta nueva aventura. "Aprend� c�mo eran los profesionales sanitarios, el trabajo de campo, lo que era un concurso, hacer previsi�n de ventas y el significado de los suministros de material". Vivi� en primera fila la gesti�n de una empresa familiar que enfrent� concursos de acreedores y desaf�os globales, eso la ayud� a crecer como directiva. A�n ahora confiesa que sigue "maravillada por este mundo", hasta el punto de que no dud� en ponerse en los zapatos de los pacientes. Aunque no es diab�tica, llev� una bomba de insulina con soluci�n salina durante una semana: "Quer�a ver realmente d�nde ten�a que ponerla cuando hac�a deporte, qu� hac�a si iba a nadar o cuando me duchaba, c�mo dorm�a...".La directiva afirma que el �xito no se mide s�lo en cuotas de mercado, sino en el impacto vital. Esa filosof�a y el prop�sito, que define como la pasi�n por lo que hace, han alimentado su carrera profesional en un sector donde la carga burocr�tica y administrativa pueden minar el coraz�n del negocio: "Nuestro objetivo es mejorar la vida de las personas con diabetes". Recuerda que un diab�tico realiza m�s de 180 actuaciones diarias diferentes. "Lo que hacemos, y esa innovaci�n que incorporamos, pretende reducir esa carga diaria".Iglesias huye de los despachos y de las jerarqu�as verticales en la gesti�n de un equipo directo de 150 personas, y menciona la actitud como valor esencial: "El talento te abre puertas, pero es la actitud, que t� te esfuerces, tengas humildad y quieras crecer, lo que hace que llegues lejos".Tambi�n apuesta por la cercan�a como correa de transmisi�n. "Creo que la cultura no la crean los directivos, es de todos". Prueba de ello son un par de iniciativas que ella misma ha impulsado.Engagement Team, un equipo de siete empleados de MiniMed de diferentes niveles, perfiles y departamentos que "recogen todas las inquietudes de la organizaci�n reforzando el compromiso. Ellos crean la cultura". Y Express yourself: "Ese d�a tomo un caf� virtual con un m�ximo de 10 empleados, que pueden preguntar lo que quieran".Dice que es exigente, pero que conf�a en su equipo, no busca empleados dependientes, sino colaboradores aut�nomos. "Intento darles confianza para que encuentren su camino y no dependan de m�. As� se evita el paternalismo". Esta directiva ha aprendido que la confianza se gana durante a�os y se pierde en segundos, algo que le ha ayudado a ganarse el respeto de profesionales y pacientes en un sector que est� muy regulado.Fuera de la oficina, Iglesias encuentra en su familia y el deporte el combustible necesario, "hasta me he lanzado en paraca�das y me he sumergido con tiburones". Pero confiesa que su presente es m�s reflexivo y est� marcado por su hijo de diez a�os y sus paseos por la playa, su marido y su refugio, Formentera. Su padre le dijo "Aim as high as possible" -apunta a lo m�s alto-, y ahora es su hijo el que le recuerda que "no es s�lo la aptitud, es la actitud la que da la altitud". Porque concluye la directiva: "La actitud marca la diferencia en la ejecuci�n".