La noticia apareció en los últimos días de agosto, de manera poco convencional y aparentemente discreta, en una red social: “Bajo el liderazgo de Mario Draghi y @patrickc, hemos creado el Rhine Group: responsables políticos, economistas, emprendedores y empresarios que impulsan las reformas europeas y la agenda Draghi.” Era un tuit del economista y ex diputado europeo Luis Garicano, que será el secretario ejecutivo del nuevo grupo. Su mensaje remitía a la página web del grupo (rhinegroup.eu), donde solo aparecen el listado de los integrantes del grupo y una breve presentación del mismo.

Presentación breve, pero contundente. Comienza con una constatación que impacta (“De las cincuenta empresas tecnológicas más importantes del mundo, solo cuatro son europeas”), y le sigue una precisa declaración de intenciones: “El reto de Europa es existencial. Si el estancamiento persiste, el continente perderá irreversiblemente la capacidad de financiar los pilares esenciales de un Estado moderno: defensa, sanidad pública, pensiones, educación, inversiones climáticas y la red de seguridad para quienes se quedan sin empleo (…) Los ciudadanos europeos están pidiendo a sus líderes que levanten la vista de las urgencias cotidianas para mirar hacia un destino común y asumir la magnitud del desafío. El Grupo del Rin nace con la ambición de ser uno de los espacios donde comience esa tarea.”