0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa ministra de Defensa, Margarita Robles, ya expresó con toda claridad el riesgo de un conflicto de Europa con Rusia en una entrevista concedida a La Vanguardia hace dos años: “La amenaza de guerra es absoluta y la sociedad no es del todo consciente”. Desde entonces, Vladímir Putin no ha cejado en intensificar la denominada guerra híbrida en territorio europeo, consistente en ciberataques, violaciones del espacio aéreo, ataques de drones con explosivos o incursiones de barcos en aguas territoriales de otros países. Ayer mismo, Polonia interceptó un avión espía ruso en aguas del Báltico. Estas escaramuzas son cada vez más habituales, como si Putin quisiera medir hasta dónde llega la paciencia europea.El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, es de la teoría que la tercera guerra mundial ya ha comenzado y que Putin ataca a Europa por ello. De hecho, Rusia ha fracasado en su intento de invadir Ucrania y ve como sus refinerías y zonas de energía son atacadas con drones y explosivos financiados por países europeos.El presidente ruso, Vladímir Putin, este lunesVyacheslav Prokofyev/APEn este contexto de tensión, la reciente visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú ha desatado toda clase de especulaciones. No es para menos. Se ha publicado que una de las razones de su viaje sería evitar un ataque militar ruso contra algún miembro de la OTAN. Sería pasar de la guerra híbrida a la real. Mejor no hacer paralelismos con el último viaje que realizó a Rusia un alto cargo del espionaje norteamericano, que fue en el 2021, justamente en vísperas de la invasión rusa de Ucrania.Y para poner más incertidumbre a la situación, esta pasada semana también acudió a Moscú el responsable del Vaticano para las relaciones exteriores, monseñor Paul Richard Gallagher. Su visita tuvo menos protagonismo que la de Ratcliffe, pero se entrevistó con el ministro ruso Serguéi Lavrov y el consejero de Putin Yuri Ushakov. Poco se sabe de lo hablado en estas entrevistas, pero no es descartable que se le expusiera a Putin la insensatez de iniciar un conflicto con la OTAN. Su fracaso en Ucrania no puede taparse con la apertura de otra contienda y más en la situación de debilidad operativa que muestra hoy Rusia. Pero los designios de Putin son inescrutables.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992
Putin juega al despiste, por Jordi Juan
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ya expresó con toda claridad el riesgo de un conflicto de Europa con Rusia en una entrevista concedida a La Vanguardia hace dos años: “La amenaza de guerra es absoluta y la sociedad no es del todo consciente”. Desde entonces, Vladímir...










