0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl encaje de la inteligencia artificial en la industria de la música sigue produciendo fricciones, algunas tan ariscas como la que enfrenta a Sony y Warner con Anthropic, propietaria del modelo de inteligencia artificial Claude. Las dos 'majors' acusan a la firma de San Francisco de haber entrenado ilegalmente sus modelos utilizando “decenas de miles” de composiciones protegidas por derechos de autor. Entre los temas más conocidos de esta presunta apropiación se encuentran Eye of the tiger, de Survivor, Ain't no mountain high enough de Marvin Gaye, All I want for Christmas is you de Mariah Carey o Paper rings, de Taylor Swift. La compensación reclamada asciende a varios miles de millones de dólares.La denuncia presentada en California afirma que, en sus respuestas a los usuarios, Claude “genera copias casi idénticas de la obra protegida por derechos de autor”, creando letras aparentemente nuevas que, a la larga, “podrían competir con los títulos originales”, según informa el sitio web Music Business Worldwide. En este sentido apuntan a Dario Amodei y Benjamin Mann, confundadores de Anthropic, como responsables directos de llevar a cabo “una campaña descarada de descarga ilegal, recopilación y uso compartido a gran escala de datos de obras protegidas por derechos de autor con el fin de desarrollar, explotar y obtener enormes beneficios de la serie de modelos de IA Claude”.Como compensación, las dos compañías reclaman 150.000 dólares en concepto de daños y perjuicios por cada una de las composiciones presuntamente utilizadas para el entrenamiento de Claude, lo que en total suma alrededor de 1.500 millones de dólares. Esta cifra es similar a la que Anthropic acordó pagar en septiembre del año pasado para zanjar la demanda colectiva presentada por varios autores que denunciaban el pirateo de sus obras.La firma de inteligencia artificial también tiene pendiente pasar por los tribunales para dirimir la demanda de las discográficas Universal Music Group, Concord y Abkco, que le reclaman 3.000 millones de dólares por un motivo similar que afectaría en este caso a artistas como Beyoncé o los Rolling Stones.Esta denuncia no es la única que afronta la empresa californiana, que según el 'Courier international' ha sido denunciada por BMG –filial del grupo alemán Bertelsmann- por el uso sin autorización de 493 temas. Este mismo agosto, la empresa estadounidense Round Hill Music también presentó una demanda contra la compañía de IA por infracción de derechos de autor. En los últimos meses también ha resonado la denuncia de bibliotecarios, libreros y archiveros por la práctica generalizada entre los grandes modelos ( ChatGPT, de OpenAI; Llama, de Meta o la propia Claude) de adquirir libros antiguos para digitalizar su información, después de lo cual se destruyen los volúmenes.La presentación de estas demandas no significa que las grandes compañías se opongan al uso de la inteligencia artificial en sus negocios, sino que quieren su tajada del pastel. Así lo demuestran acuerdos como el que alcanzó Universal con la startup de IA Udio para para lanzar una nueva plataforma de creación y transmisión de música impulsada por IA. Esta entente le daba la vuelta a la denuncia presentada por la major contra la firma tecnológica por el uso ilegal de su catálogo, de manera que le permitía utilizarlo para “abrir más oportunidades de ingresos”, según informaba Associated Press. Eso sí, las nuevas creaciones no podrán descargarse para evitar que compitan con la música creada por los autores.Más recientemente, la propia Universal y Spotify han anunciado un acuerdo para que los usuarios de la plataforma de streaming puedan crear remezclas y versiones de las canciones propiedad del sello mediante IA, siempre previo pago de un canon adicional en la suspcripción. Y es que en la música no hay 'Money for nothing'.