Anthropic, una de las principales compañías de inteligencia artificial de Estados Unidos y creadora del chatbot Claude, enfrenta una demanda multimillonaria por el supuesto uso ilegal de “decenas de miles” de canciones protegidas por derechos de autor para desarrollar y entrenar sus modelos.La demanda fue presentada el 28 de agosto ante un tribunal de California por Sony Music Publishing y Warner Chappell, dos de las mayores editoriales musicales del mundo. Las compañías administran los derechos de composiciones pertenecientes a numerosos autores y sostienen que Anthropic obtuvo y utilizó las letras sin pagar las licencias correspondientes.El reclamo no apunta únicamente contra la empresa. También incluye a su director ejecutivo y cofundador, Dario Amodei, y al cofundador Benjamin Mann.Entre las composiciones mencionadas aparecen “All I Want for Christmas Is You”, de Mariah Carey; “Ain't No Mountain High Enough”, interpretada originalmente por Marvin Gaye y Tammi Terrell; “Eye of the Tiger”, de Survivor; “Livin' on a Prayer”, de Bon Jovi; “Hallelujah”, de Leonard Cohen; “Uptown Funk”, de Mark Ronson, y “California Gurls”, de Katy Perry.Los demandantes describieron el supuesto accionar como “uno de los mayores y más flagrantes robos continuos de propiedad intelectual de la historia”.Anthropic rechazó las acusaciones. “No estamos de acuerdo con las afirmaciones de las editoriales y tenemos la intención de defendernos firmemente ante los tribunales”, señaló un portavoz de la compañía a The Guardian.El eje de la demanda es la manera en que Anthropic habría conseguido grandes cantidades de material protegido para entrenar la familia de modelos de inteligencia artificial Claude.Según las editoriales, la compañía utilizó diferentes métodos para obtener las letras, entre ellos descargas mediante torrents, extracción automatizada de sitios web y descarga de contenidos protegidos.La presentación judicial sostiene además que Anthropic habría recurrido a páginas legales de letras de canciones, como Musixmatch y LyricFind, y a conjuntos de datos disponibles a través de archivos como Common Crawl.Los demandantes aseguran que la compañía eligió deliberadamente conseguir copias no autorizadas para evitar pagar las licencias que hubieran correspondido por utilizar esas obras en el entrenamiento y desarrollo de sus sistemas de inteligencia artificial.Las acusaciones no se limitan al entrenamiento de Claude. Las editoriales sostienen que los modelos también reprodujeron letras protegidas cuando los usuarios realizaron determinadas consultas al chatbot.Otro punto de la demanda está relacionado con la información que permite identificar las canciones. Según los demandantes, Anthropic habría eliminado esos datos durante el procesamiento de los textos, privando a los propietarios de los derechos de la atribución correspondiente.La demanda podría alcanzar miles de millones de dólaresLa magnitud económica del caso está relacionada con la cantidad de composiciones presuntamente utilizadas.Aunque la presentación no establece una cifra definitiva, señala que fueron copiadas ilegalmente “decenas de miles” de composiciones protegidas. Eso implica que el reclamo involucraría al menos 20.000 obras.Las editoriales buscan indemnizaciones que podrían ascender a miles de millones de dólares. El cálculo parte de reclamos de hasta US$150.000 por cada obra supuestamente infringida y otros US$25.000 por cada caso en el que se hubiera eliminado o alterado información identificatoria.Si los tribunales aceptaran los argumentos y los montos máximos reclamados para una cantidad considerable de canciones, la exposición financiera para Anthropic podría ser significativa.La demanda también utiliza información surgida de otro conflicto judicial que involucró a la empresa. En ese expediente, presentado por autores estadounidenses, se afirmó que Anthropic y Mann habían descargado al menos siete millones de copias de libros desde sitios considerados piratas.Dentro de ese material, según la nueva presentación, también aparecían letras y partituras de canciones como “Livin' on a Prayer” y “Hallelujah”.Anthropic llegó a un acuerdo por US$1.500 millones en 2025 para resolver aquel litigio relacionado con libros.El nuevo frente legal por el entrenamiento de la inteligencia artificialLa disputa con Sony Music Publishing y Warner Chappell se suma a otros conflictos entre Anthropic y titulares de derechos de autor.La compañía también ha enfrentado reclamos de Universal Music Group y Concord Music Group. Las controversias forman parte de un debate más amplio sobre los materiales utilizados por las empresas tecnológicas para entrenar sistemas de inteligencia artificial generativa.Autores, músicos, medios de comunicación y otras industrias creativas han llevado a los tribunales diferentes casos para determinar hasta qué punto las compañías de IA pueden utilizar obras protegidas durante el desarrollo de sus modelos.Ed Newton-Rex, compositor británico y activista dedicado a la protección de los derechos de los artistas, dijo a The Guardian que no le sorprendía que los titulares de derechos actuaran contra una compañía que, según sostuvo, tiene antecedentes de descargar grandes bibliotecas para entrenar sus modelos.El conflicto tampoco se limita a Anthropic. En agosto, el generador musical de inteligencia artificial Suno perdió en Alemania un caso de derechos de autor presentado por la organización de licencias GEMA, que había denunciado el uso ilegal de canciones para entrenar su tecnología.Anthropic prepara su salida al mercado bursátilEl nuevo litigio aparece además en un momento importante para la compañía estadounidense.Según The Guardian, Anthropic prepara una salida al mercado bursátil que podría otorgarle una valoración de hasta US$2 billones.La empresa fue fundada en Estados Unidos en 2021 y tiene su sede en San Francisco, California. Su producto más conocido es Claude, una familia de modelos y asistentes de inteligencia artificial que compite en el mercado de la IA generativa.Ahora deberá responder ante la Justicia estadounidense por las acusaciones de las editoriales musicales.El expediente puede convertirse en otro caso relevante para definir los límites del uso de material protegido por derechos de autor en el entrenamiento de inteligencia artificial. Sony Music Publishing y Warner Chappell sostienen que Anthropic utilizó decenas de miles de composiciones sin autorización para evitar el pago de licencias. La compañía, por su parte, rechaza esa acusación y anticipó que defenderá su posición ante los tribunales.