Noticia Exclusivo suscriptores Ya fueron cerrados formalmente tres procesos de diálogo y otros seis permanecen pendientes de decisiones administrativas para ponerles fin.Presidente Abelardo De La Espriella. Foto: PresidenciaPERIODISTA31.08.2026 12:27 Actualizado: 31.08.2026 12:27

El gobierno de Abelardo De La Espriella comenzó formalmente el desmonte de la ‘paz total’. Aunque durante la última semana ya había ordenado la extradición de algunos de los principales cabecillas de las estructuras armadas que hicieron parte de estos procesos, aún faltaban los actos administrativos que permitieran cerrar oficialmente unas mesas que, hasta la semana pasada, permanecían vigentes sobre el papel, aunque sin avances ni movimiento a la espera de las nuevas directrices del Ejecutivo. El inicio del fin de la fallida política de paz de la anterior administración se formalizó con nueve resoluciones, con las que el Gobierno puso fin a tres de estos procesos: los diálogos con el Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las conversaciones sociojurídicas con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Las decisiones también dejaron sin efecto los reconocimientos y designaciones que permitían la participación de representantes y negociadores en esas mesas.Según explicó el jefe de Estado durante su alocución de este domingo, la determinación responde a la ausencia de condiciones que permitan justificar la continuidad de estos procesos. “He decidido poner fin a tres procesos de falsa paz, de falso diálogo”, afirmó el presidente De La Espriella.El presidente Abelardo De La Espriella firmó la extradición de varios cabecillas. Foto:MinJusticiaEl Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF) es la estructura que comanda Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, cuyas estructuras fueron objeto del segundo bombardeo ordenado por el Gobierno en el Guaviare. El grupo surgió de la división del Estado Mayor Central (EMC) de ‘Iván Mordisco’ y, durante estos cuatro años de conversaciones, la mesa alcanzó el séptimo ciclo de diálogos, bajo la conducción de Camilo González Posso y Gloria Quiceno. Sin embargo, el proceso estuvo marcado por varios escándalos y crímenes atribuidos a las estructuras de ‘Calarcá’.El proceso con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), una disidencia surgida de la Segunda Marquetalia, dejó como principal resultado la instalación de una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) en Valle del Guamuez, Putumayo, donde permanecen concentrados 99 integrantes de los Comandos de Frontera.Entrega de armas antes del ingreso a la ZUT. Foto:AFPSin embargo, el cierre formal de la mesa no implica automáticamente el levantamiento de la ZUT. Según explicaron fuentes a este diario, esta zona se encuentra amparada por una resolución independiente que estableció su vigencia hasta diciembre. Por esa razón, para ponerle fin también sería necesario que el Gobierno adopte una nueva decisión administrativa que deje sin efecto dicha resolución, algo que podría ocurrir por decisión del presidente.Las conversaciones sociojurídicas con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) se quedaron en la fase de acercamientos. Durante el último año no hubo mayores avances en el proceso, situación en la que incidió la guerra que las ACSN mantienen con el ‘clan del Golfo’, que terminó dificultando la continuidad de los contactos con el Gobierno.Las mesas que faltan por cerrarseMaterial de guerra de comuneros del Sur Foto:Cortesía OCCPAl cierre de esta edición, el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) no había expedido las resoluciones para culminar formalmente los diálogos con el Eln, suspendidos desde enero de 2025, ni el proceso con el frente Comuneros del Sur, una disidencia del Eln en Nariño.En este último caso, el grupo tenía previsto avanzar hacia una zona transitoria, pero el proceso no logró concretarse debido a la falta de un acuerdo con el anterior Gobierno sobre la dejación de armas.También están pendientes de cierre oficial el espacio de conversación sociojurídica con el ‘clan del Golfo’, proceso que tampoco concluyó con la definición de las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) previstas en Córdoba y Chocó. A esto se suman las conversaciones con grupos armados organizados de crimen de alto impacto, como fueron denominadas las bandas urbanas durante el gobierno anterior. Estos procesos permanecen abiertos en el Valle de Aburrá, Buenaventura y Quibdó.El presidente Abelardo De La Esperilla. Foto:Néstor GómezDe acuerdo con fuentes consultadas, es cuestión de tiempo para que el Gobierno oficialice el fin de estos procesos y complete el desmonte de la ‘paz total’. “Las van a cerrar todas”, aseguró una persona enterada del proceso.También está pendiente la eliminación de la figura del consejero comisionado de paz, que sería reemplazada por la de un comisionado nacional de seguridad. Sin embargo, este nuevo cargo todavía no ha sido creado. Parte del equipo administrativo que aún permanecía en funciones dejó la Consejería la semana pasada.Según datos del Ministerio de Defensa, a julio de 2026 los grupos armados cuentan con alrededor de 28.802 integrantes, frente a 15.120 en diciembre de 2022, un incremento del 90 por ciento. El ‘clan del Golfo’ se consolidó como el grupo más numeroso, con 10.268 integrantes (152 por ciento de crecimiento); le sigue el Eln, con 7.123 miembros (22 por ciento); el EMC al mando de Iván Mordisco creció 109 por ciento hasta 4.480; y la CNEB creció 108 por ciento hasta 2.359. JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZRedacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.