Bogotá (EFE).- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este domingo que tomó la decisión de dar por terminadas las conversaciones con tres grupos armados ilegales, iniciadas por su antecesor, Gustavo Petro, porque esas organizaciones no tienen voluntad de paz.
«He tomado esta decisión porque no existe una voluntad real y verificable de paz, mucho menos de reinserción a la vida civil o de sometimiento serio a la Justicia que justifique mantenerlas», expresó el mandatario en una alocución.
De la Espriella revocó el viernes los nombramientos de representantes del Gobierno y reconocimientos de delegados de la contraparte en los diálogos de la llamada ‘paz total’ con dos disidencias de las FARC -el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF) y la Coordinadora Nacional Ejército Boliviariano (CNEB)- así como con las paramilitares Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN).
Fotografía de archivo de unos casquillos de bala de fusil tras un enfrentamiento entre el Ejército de Colombia y las disidencias de las Farc. EFE/ Ernesto Guzmán Jr.
El EMBF hizo parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de la antigua guerrilla de las FARC, pero en 2024 se separó de ese grupo por su negativa a continuar los diálogos de paz con el Gobierno de Petro.











