Imperan las dudas en las Bolsas mundiales, que terminan agosto con varios frentes abiertos. El mercado aún está digiriendo las palabras del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, que el viernes avivaron las apuestas por una subida de los tipos de interés el próximo mes. Los temores inflacionistas se ven, además, agudizados por los acontecimientos en Oriente Próximo, después de que EE UU e Irán hayan intercambiado ataques por primera vez desde julio. La renovada tensión bélica encarece hoy de nuevo el petróleo y el gas y alimenta la rueda de las expectativas de más inflación y por tanto rentabilidades más altas en los bonos, con el de 10 años en EE UU en el 4,76%, nuevo máximo anual. El Ibex pierde los 20.000 en la última sesión de agosto pero sube el 0,96% en el mes. Agosto deja ligeras alzas en las Bolsas, sostenidas por unos sólidos beneficios empresariales, pero cercadas por la persistente incertidumbre geopolítica y una energía cara: el brent cierra el mes prácticamente al mismo nivel al que lo inició.El precio del petróleo ha reaccionado de forma nítida pero contenida a la reanudación de los ataques entre EE UU e Irán. El barril de Brent se ha llegado a encarecer este lunes el 3%, si bien modera su avance a algo más del 1%, aunque por encima de los 90 dólares. El West Texas sube más del 2%, sobre los 85 dólares el barril. Las fuerzas estadounidenses han lanzado ataques sobre lanzaderas iraníes, que a su vez han respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra bases estadounidenses. El precio del gas también acusa la renovada tensión bélica, incluso con más intensidad que el petróleo y en Europa roza ya los 70 euros el megavatio, con un alza en el día de hoy superior al 4%.El coste de la energía no da tregua mientras el verano va tocando a su fin en Europa con la tarea aún pendiente de rellenar a tiempo las reservas de gas. El encarecimiento de la energía deja en el continente indicadores de inflación preocupantes —como el 4,3% de España en agosto por el alza de los carburantes— que pavimentan el camino para la subida de tipos que se espera decida el BCE la próxima semana y que están alimentando el alza de rentabilidades de los bonos que ha marcado el mes. La inflación también preocupa en EE UU, como reconoció Warsh el pasado viernes en el foro de Jackson Hole, en un discurso que ha disparado la expectativa de alza de tipos en Estados Unidos y tras el que este lunes se intensifica la subida de rentabilidades de los bonos. El treasury estadounidense, el bono a 10 años referente para el mercado financiero global, toca este lunes un nuevo máximo anual, en el 4,762% y la tensión tampoco decae en el 30 años, que este agosto ha marcado máximos de dos décadas, ha desatado las turbulencias en el mercado y ha forzado incluso la intervención del Tesoro de EE UU con más recompras de bonos. Además de la amenaza constante de la inflación por los efectos de la guerra en Irán, el mes de agosto también deja la seria advertencia de los vigilantes de los bonos (bond vigilantes) sobre la sostenibilidad de la deuda a más largo plazo en la mayor economía del mundo, aquejada de un elevado déficit y endeudamiento y sumida en un conflicto bélico de incierta solución y alto coste económico a nivel global. “Los rendimientos de los bonos a largo plazo continúan siendo el principal foco de vulnerabilidad para los mercados”, advierte Thomas Hempell, responsable de análisis macro y de mercados en Generali Investments.Las Bolsas registran ligeros movimientos en la última sesión del mes, en una jornada con menor actividad de lo habitual en Europa por la festividad en Londres. El Ibex no ha logrado terminar el mes sobre los 20.000 puntos, conquistados por primera vez este mes, en el que ha marcado además un récord sobre los 20.200. En la sesión de este lunes cierra en los 19.974,1 puntos, tras ceder el 0,34%, y logra un alza en agosto del 0,96%. Comparte el avance mensual con el Euro Stoxx, el Dax y los índices estadounidenses. En la sesión de este lunes, la mayor subida es para Repsol, del 2,44% gracias al alza del petróleo, en contraste con las caídas de Solaria e IAG, con descensos superiores al 2%. En el balance del mes, el mejor valor del Ibex es Puig, que sube más del 10%, seguida de Sabadell y Amadeus, con alzas del 9% y 8%%. El contrapunto es Acciona, que pierde más del 12% en agosto.La última sesión del mes deja pérdidas en Wall Street, aunque el ascenso en agosto del Nasdaq es el mayor entre las Bolsas occidentales, alentado por la buena temporada de resultados y sin que el alza de rentabilidades de los bonos —que obliga a justar las valoraciones bursátiles— haya pasado apenas factura sobre la renta variable. Al cierre de sesión en Europa, el alza mensual del Nasdaq es del 3,6%.El mercado, mientras, sigue calibrando hasta qué punto Kevin Warsh anticipó una subida de tipos al asegurar el viernes que la inflación no se está ralentizando de forma significativa, y los responsables tienen “trabajo por hacer”. Los operadores reforzaron sus apuestas por una subida de tipos en septiembre tras sus declaraciones, aunque algunos analistas del mercado expresaron su escepticismo respecto a dicha medida. Los mercados de futuros, en todo caso, calculan una probabilidad del 60% de que la Fed subirá su tipo de referencia cuando se reúna el mes que viene, frente al 34% previo a Jackson Hole. En opinión de Bank of America, Warsh está abocado a subir los tipos en septiembre si quiere mantener la credibilidad de la Fed. “Llevamos tiempo defendiendo que la Fed debería aplicar una subida en septiembre. Aún no damos por ganada la batalla, ya que unos datos muy débiles en agosto podrían cambiar el panorama. Pero, salvo que se produzca una sorpresa negativa importante, ahora recae sobre Warsh la responsabilidad de llevar a cabo esa subida”, asegura el banco estadounidense.El aumento de los costes de financiación también podría socavar el repunte de este año de las acciones del sector de la inteligencia artificial, donde las elevadas valoraciones hacen que los valores tecnológicos sean vulnerables al aumento de los rendimientos. “El mensaje hawkish de Kevin Warsh en Jackson Hole ha vuelto a poner firmemente sobre la mesa otra subida de tipos por parte de la Fed, lo que deja a las empresas tecnológicas, sensibles a los tipos, especialmente expuestas y sugiere que, a corto plazo, podría seguir siendo más importante gestionar la volatilidad que perseguir la próxima fase alcista”, indicó Hebe Chen, analista sénior de mercados de Vantage Global Prime. De momento, los resultados están sirviendo de infalible sostén para las compañías cotizadas, incluidas las tecnológicas. De hecho, Nvidia ha aportado por sí sola otros 3,2 puntos porcentuales al crecimiento interanual del beneficio por acción del S&P 500, lo que la convierte en el mayor contribuyente individual del índice en el segundo trimestre. Bolsas - Divisas - Deuda - Tipos de interés - Materias primas
El Ibex pierde los 20.000 pero salva agosto con un alza del 1%
El mes termina con las mismas incertidumbres geopolíticas y financieras: el petróleo sube sobre los 90 dólares y el bono de EE UU toca nuevo máximo anual









