La moderación de la inflación en EE UU aleja el riesgo de una Reserva Federal más agresiva, pero no es suficiente para sostener las ganancias en las Bolsas. Después de alcanzar nuevos máximos intradía, los principales índices europeos fueron perdiendo fuelle en la recta final de la jornada, reflejo de un mercado cada vez más sensible a los riesgos geopolíticos, el comportamiento del petróleo y los primeros síntomas de fatiga tras meses de avances casi ininterrumpidos. El Ibex 35 es un buen ejemplo de este cambio de rumbo. El selectivo español, que durante buena parte de la jornada llegó a moverse en terreno positivo, terminó la sesión en tablas (-0,05%) y sin lograr renovar máximos. El gran reto a corto plazo sigue siendo la conquista de los 20.300 puntos, una cota que llegó a rozar la semana pasada en niveles intradía.Una semana después de que el mercado laboral estadounidense evidenciara una inesperada debilidad, la moderación de los precios en julio refuerza la percepción de que la inflación permanece bajo control y otorga a la Fed más margen para mantener los tipos sin cambios. Los inversores no han tardado en ajustar sus apuestas: los futuros sobre los fondos federales rebajan al 38% la probabilidad de una subida de tipos en septiembre, frente al 54,4% que descontaban hace apenas una semana.“La tendencia desinflacionista continúa, despacio, bastante más despacio de lo que seguramente querría la Fed, pero continúa. Lo que no le da razón a la institución para tener prisa”, afirma Jesús Sáez, responsable de mercados de capitales de deuda de Natixis CIB en Iberia. Por su parte, los analistas de ING señalan que, aunque la Fed ha incumplido su objetivo de inflación durante los últimos cinco años, las señales recientes apuntan a una mejora y las expectativas de inflación de los consumidores se mantienen dentro de niveles tolerables. “Aunque el mercado sigue descontando una subida de tipos por parte de la Reserva Federal, consideramos que el escenario más probable es que la institución mantenga los tipos de interés estables durante un periodo prolongado, que podría extenderse bien entrado 2027”, remarcan.Con muchos índices instalados en zona de máximos, la reducción de las expectativas de nuevas subidas de tipos elimina uno de los principales riesgos para la renta variable y ofrece nuevos argumentos a los compradores, aunque no los suficientes como para prolongar las subidas. La gran incógnita es cuánto tiempo más podrán los mercados seguir relegando a un segundo plano las tensiones geopolíticas. La inflación ha dejado de ser una fuente inmediata de preocupación, pero la evolución del conflicto en Oriente Próximo y su impacto sobre la energía siguen limitando la visibilidad de los inversores.Esa combinación de alivio monetario, tensiones geopolíticas y cierta fatiga compradora ayuda a explicar que los máximos intradía no hayan tenido continuidad. Al igual que el Ibex 35, Dax alemán (-0,2%), el Euro Stoxx 50 (-0,3%), el Stoxx 600 (-0,2%) y el Mib italiano (-0,01%) también fueron perdiendo impulso a medida que avanzaba la jornada y terminaron alejándose de los récords marcados tras la publicación del dato de inflación estadounidense. Los más castigados fueron el FTSE 100 británico (-0,1%) y el Cac 40 francés (-0,5%). En el caso de la Bolsa francesa, las caídas de las compañías de lujo volvieron a actuar de lastre después de que los analistas de Deutsche Bank constataran que el sector sigue enfrentándose a una demanda débil, una situación agravada en los últimos meses por el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Próximo.Al cierre de los mercados europeos, Wall Street mostraba una evolución dispar. Mientras el Nasdaq subía un 0,64% impulsado por las tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial, el Dow Jones se mantenía prácticamente plano. Además del respaldo que supone la perspectiva de unos tipos estables durante más tiempo, la renta variable estadounidense sigue encontrando apoyo en los resultados empresariales. La última tanda de cuentas refuerza la idea de que la demanda ligada a la infraestructura de inteligencia artificial sigue siendo sólida y contribuye a disipar, por el momento, una de las grandes dudas que pesaban sobre el sector: si las multimillonarias inversiones realizadas en los últimos años serán capaces de generar retornos suficientes para justificar las elevadas valoraciones bursátiles. En este contexto, Super Micro Computer se disparaba un 13% después de mejorar sus previsiones, mientras CoreWeave avanzaba un 17,6% tras presentar unos ingresos superiores a los esperados.Descontadas ya gran parte de las buenas noticias, empiezan a ganar relevancia los riesgos que podrían poner fin a la complacencia de los inversores. El principal foco de atención sigue estando en Oriente Próximo, donde la falta de avances diplomáticos mantiene vivo el riesgo de nuevas tensiones sobre el mercado energético. Aunque la tensión se ha moderado en un conflicto que cumple ya seis meses, las perspectivas de una paz duradera parecen cada vez más remotas. Tampoco contribuyen a despejar la incertidumbre los cambios de tono de la Casa Blanca. Desde finales de febrero, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha alternado amenazas con gestos de distensión, dificultando la lectura de los próximos pasos de Washington. En declaraciones a la prensa el pasado martes, el republicano llegó a afirmar que Estados Unidos tiene el “control total” del estrecho de Ormuz, una afirmación que Irán no tardó en rechazar. Con este telón de fondo, el crudo sigue siendo presa de la volatilidad y el brent continúa moviéndose en el entorno de los 89 dólares por barril.Aunque la moderación de los precios está contribuyendo a disipar los temores a efectos de segunda ronda (aumento de salarios y costes empresariales), la amenaza sobre el suministro energético sigue latente. Si el petróleo retoma las subidas, la Reserva Federal y el resto de bancos centrales dispondrán de menos margen para culminar el proceso de desinflación y devolver los precios a sus objetivos.Bolsas - Divisas - Deuda - Tipos de interés - Materias primas
La inflación aleja el riesgo de una Fed más agresiva, pero las Bolsas tropiezan en su asalto a nuevos máximos
El Ibex 35 no logra aguantar la presión y termina la sesión en tablas, penalizado por la incertidumbre en Oriente Próximo y los signos de fatiga







