Níger vivió este sábado un golpe de estado perpetrado por un grupo de militares que se amotinaron en la capital, Niamey, contra la Junta militar que rige el país desde 2023. El pronunciamiento acabó siendo reducido por el Ejército con el apoyo de las Africa Corps rusas desplegadas en el país. El alzamiento comenzó en la madrugada en la base 101, un cuartel militar junto al aeropuerto internacional de la capital, y se trata del sexto golpe de Estado desde que el país obtuvo la independencia de Francia en 1960.
Durante horas se registraron choques armados en "ciertos lugares sensibles" de la ciudad como el Palacio Presidencial, según reconoció el general Salifou Modi, vicepresidente y ministro de Defensa, quien llamó a la calma en las primeras horas del golpe. "La rápida reacción de las fuerzas armadas y de seguridad ha permitido contener el golpe y retomar progresivamente el control de estos sitios", afirmó horas después.
El país padece además un conflicto armado en las regiones del sur contra los grupos yihadistas del país como el Estado Islámico del África occidental y la filial de Al Qaeda conocida como Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes (JNIM).
Este verano, los distintos grupos aumentaron sus ataques contra el Gobierno a través de la frontera con Mali, Nigeria y Burkina Faso y cosecharon diversas victorias, especialmente en la región de Tillabéry.










