NoticiaEntre 2025 y 2026, las autoridades registraron 13 capturas relacionadas con tráfico de metales preciosos y lavado de activos. Esto se sabeFrontera con Venezuela en Guainía. Foto: Octaviano Martín AbaunzaSUBEDITOR DE JUSTICA31.08.2026 08:36 Actualizado: 31.08.2026 08:36

El oro extraído ilegalmente en Guainía está saliendo por corredores fluviales hacia Venezuela y Brasil, mientras otra parte es movilizada en vuelos comerciales desde Inírida hacia Bogotá. Detrás de esas rutas aparecen cobros de grupos armados a las comunidades, dragas instaladas sobre los principales ríos del departamento y una disputa territorial entre el Eln y la ‘Segunda Marquetalia’ por zonas de frontera utilizadas para la movilidad del mineral.Ese es el panorama que trazan dos informes de análisis criminal conocidos por EL TIEMPO que permiten seguir la cadena desde los puntos donde se extrae el oro hasta las rutas empleadas para transportarlo y comercializarlo. Las autoridades también ponen una cifra sobre el movimiento judicial alrededor de esta actividad: 13 personas fueron capturadas entre 2025 y 2026 por hechos relacionados con tráfico de metales preciosos y lavado de activos.La dimensión económica de esas operaciones aparece reflejada en uno de los procedimientos. El 15 de mayo de 2025, las autoridades capturaron a una persona e incautaron 2.263 gramos de oro, avaluados en aproximadamente 1.000 millones de pesos, que iban a ser transportados hacia Bogotá en un vuelo comercial. Meses después, el 7 de noviembre, se materializó la extinción del derecho de dominio sobre el mineral.ELN Foto:ELNPero Bogotá es apenas uno de los destinos identificados. Los investigadores establecieron rutas que parten de Guainía y utilizan el río Inírida para conectar con el Atabapo y llegar a Venezuela. Otro corredor sigue por el Inírida hasta alcanzar el río Guainía o Negro y continuar hacia Brasil. La tercera ruta identificada es aérea: Inírida-Bogotá y, desde la capital, otros puntos del territorio nacional.El origen de ese recorrido está principalmente sobre los ríos. En el Inírida, los análisis ubican zonas de explotación en sectores como Samuro y Sejalito. Sobre el Atabapo aparecen Playa Blanca y San Juan. Allí, según los documentos, la navegabilidad facilita el traslado de maquinaria, insumos y personal y permite la instalación de dragas empleadas para extraer el mineral.El mapa elaborado por las autoridades muestra varios puntos siguiendo el curso de los afluentes y las zonas fronterizas. Esa distribución permite entender por qué el río cumple dos funciones dentro de la cadena: es el lugar donde se desarrolla parte de la extracción y, al mismo tiempo, funciona como corredor para sacar el mineral hacia otros territorios.Artefacto utilizado para minería ilegal. Foto:ANTLa atención también se concentra en Pana Pana, donde está ubicada la Reserva Natural Nacional Puinawai. Los reportes advierten que en esa zona se estaría presentando explotación ilícita de oro y de materiales asociados al coltán, principalmente en los sectores de Cerro Tigre y Campo Alegre.Para junio de 2026, uno de los documentos calculaba en aproximadamente 350.000 pesos el valor comercial de un gramo de oro. Después de las etapas de extracción y procesamiento comienza el traslado del mineral, momento en el que entran en funcionamiento las rutas fluviales y aéreas identificadas por los organismos de seguridad.Los grupos armados detrás de los corredores del oroEl movimiento del oro por Guainía ocurre, además, en territorios donde las autoridades han identificado presencia de estructuras armadas. Los informes señalan que grupos armados organizados con actividad criminal en la región cobran a las comunidades locales un impuesto por la extracción del mineral.Entre las estructuras mencionadas aparecen el frente José Daniel Pérez Carrero del Eln y el frente Acacio Medina de la 'Segunda Marquetalia', con injerencia sobre los corregimientos de Cacahual, Puerto Colombia y San Felipe, territorios ubicados en la zona de frontera entre Colombia y Brasil.Draga artesanal sobre el río Inírida. Foto:Camilo ReyLa disputa por esos territorios ya ha derivado en confrontaciones. Según el análisis criminal, desde agosto de 2025 se han registrado enfrentamientos sobre la cuenca del río Negro, especialmente en zonas próximas a Maroa, Venezuela, entre estructuras del Eln y la 'Segunda Marquetalia'.El motivo que aparece consignado en el informe es el control territorial. En esa geografía, dominar determinados sectores también implica tener presencia sobre corredores que conectan puntos de extracción con vías fluviales capaces de conducir hacia Venezuela o Brasil.La ubicación de Guainía agrega otra variable. El departamento está atravesado por ríos que funcionan como vías de comunicación entre comunidades y zonas apartadas, mientras sus límites internacionales permiten conectar por agua con territorios de los dos países vecinos. Esa misma red aparece en los informes como parte de las rutas utilizadas después del procesamiento del oro.Guainía Foto:Gobernación del GuainíaTrece capturas en dos añosUn segundo informe de análisis criminal, fechado el 14 de agosto de 2026, concentra la atención en las personas que han sido detectadas dentro de esa cadena. Entre 2025 y 2026, de acuerdo con el documento, en Guainía se realizaron 13 capturas relacionadas con tráfico de metales preciosos —oro— y lavado de activos.De ellas, 12 están relacionadas con tráfico de metales preciosos. Las autoridades establecieron esa relación porque los capturados fueron sorprendidos con oro en su poder o quedaron vinculados con actividades relacionadas con su comercialización.Los lugares de las capturas aportaron otra pista para los investigadores. Solo una captura se produjo en el casco urbano de Inírida, específicamente en la comunidad de El Paujil. Los demás procedimientos se concentraron en sectores rurales, entre ellos la comunidad El Coco y la vía al aeropuerto.La extracción de oro se hacía a cielo abierto sin permisos de las autoridades. Foto de referencia. Foto:Gobernación de TolimaEse comportamiento llevó a que el informe recomendara reforzar los controles en las vías periféricas y en las salidas del casco urbano. El propósito consignado por los analistas es identificar los lugares de origen de la población flotante que se desplaza por el municipio.Los investigadores también recomendaron monitorear las actividades de ciudadanos provenientes de zonas donde existe incidencia de grupos armados organizados, principalmente en puertos y puntos de acceso irregular al municipio.Dentro de las herramientas utilizadas para esos controles aparece APPolo, un sistema implementado por la Policía Nacional que, según el documento, permite a los funcionarios identificar personas mediante sus huellas dactilares.El cargamento de $1.000 millones que iba para BogotáLa ruta aérea identificada por los investigadores quedó expuesta en el procedimiento del 15 de mayo de 2025. Ese día, una persona fue capturada con 2.263 gramos de oro que, de acuerdo con el informe, estaban avaluados en aproximadamente 1.000 millones de pesos.El mineral tenía como destino Bogotá y sería movilizado en un vuelo comercial. El caso avanzó posteriormente sobre el componente patrimonial: el 7 de noviembre de 2025 se materializó la extinción del derecho de dominio sobre el oro incautado.El episodio permite conectar dos puntos que aparecen separados en el mapa de explotación: las áreas rurales donde se obtiene el mineral y el aeropuerto como punto desde el cual una parte del oro puede abandonar el departamento. Precisamente, la vía hacia esa terminal aparece entre los sectores donde las autoridades han realizado capturas. LEA TAMBIÉN Otro procedimiento abrió una línea distinta dentro de las investigaciones. El 2 de agosto de 2024, en coordinación con la Fiscalía y el CTI, fueron materializadas dos órdenes de captura contra funcionarios de la Policía Nacional por concusión y prevaricato por omisión.De acuerdo con el informe, durante un procedimiento policial los uniformados “se habrían apoderado de forma irregular de 12,5 gramos de oro”. El caso llevó la investigación sobre la minería ilegal más allá de quienes extraen o comercializan el mineral y puso bajo investigación la actuación de funcionarios encargados de los controles.Oro incautado y procesos que siguen abiertosLos resultados operacionales recopilados por los organismos de seguridad registran durante los últimos dos años la incautación de 3,883 kilogramos de oro y la captura de nueve personas por receptación, explotación ilícita de yacimiento minero y lavado de activos.Cuatro de esos capturados, según el informe, son de nacionalidad venezolana. El dato aparece dentro de un contexto en el que los investigadores ya han identificado corredores de movilidad que atraviesan la frontera y conectan el departamento con Venezuela.El seguimiento judicial a las personas capturadas muestra, sin embargo, otro componente del fenómeno. Los involucrados mencionados en el documento aparecen relacionados con cinco procesos que permanecen activos.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.