Colorado superó en 2026 todos sus registros de avistamientos de osos con más de 7.000 reportes y una presión creciente sobre áreas habitadas (Santa Fe Police and New Mexico Department of Wildlife)El oeste de Estados Unidos atraviesa actualmente una crisis sin precedentes de avistamientos de osos, superando en 2026 todos los registros históricos. Esta situación se debe en gran parte al invierno más seco de la memoria reciente, que devastó plantas, pastizales, bayas y frutos silvestres, los cuales constituyen cerca del 90% de la dieta de estos animales.Privados de alimento en su entorno natural, los osos comenzaron a seguir su fino olfato hasta zonas habitadas, ingresando en vecindarios, comercios, escuelas e incluso estaciones de bomberos. Esta ola de incursiones provocó un número récord de muertes de osos en distintos estados, ya sea por eutanasia, atropellamientos, disparos o electrocución.PUBLICIDADEn este contexto, se produjo un incidente recientemente en Granby, Colorado, donde dos osos jóvenes, del tamaño de golden retrievers, irrumpieron en la vivienda de un vecino y se encontraron con Matt Errico, un techador de esa pequeña localidad montañosa situada a 92 kilómetros al noroeste de Denver. Este caso es un ejemplo más de la nueva cotidianidad que viven muchas comunidades de la región.Dos crías de oso negro irrumpieron en el hogar de Matt Errico, en Granby, Colorado, en agosto de 2026 (Santa Fe Police and New Mexico Department of Wildlife)Colorado concentra la mayor presión. Con una población humana que se duplicó en los últimos 50 años —empujando viviendas hacia zonas históricamente habitadas por osos— el estado registró más de 7.000 avistamientos en 2026, cifra que ya supera el récord anual completo de 2019.PUBLICIDADHubo al menos seis ataques de osos en lo que va del año. Jonathan Livingston, vocero de Colorado Parks and Wildlife (CPW), precisó en Reuters que entre el 1,5% y el 2% de los avistamientos termina en eutanasia, aunque esa proporción puede reducirse si los residentes alertan a tiempo a las autoridades para que puedan ahuyentar al animal antes de que se vuelva peligroso.Oficiales y residentes de Nuevo México mataron 187 osos en lo que va del año, la cifra más alta desde 2011, según la agencia estatal de vida silvestre, que además reubicó 35 adultos y 16 crías. La semana pasada, un oso mató a un hombre en ese estado, el primer ataque fatal en 25 años, según reportó la policía.PUBLICIDADEn Utah, las autoridades eutanizaron 39 animales en 2026, ya un récord para cualquier año completo. Mientras que en Montana, los avistamientos son demasiado numerosos para contabilizar: 24 osos grizzly murieron este año, la mayoría tras atacar ganado o personas, o al ser golpeados por vehículos. Un hombre perdió la vida en mayo en el Parque Nacional Glacier tras el ataque de un grizzly.Los conflictos entre humanos y osos aumentaron en Colorado, donde hubo al menos seis ataques y entre el 1,5% y el 2% de los avistamientos termina en eutanasia (Santa Fe Police and New Mexico Department of Wildlife)Los osos negros son la especie de oso más saludable del mundo, con entre 17.000 y 20.000 ejemplares solo en Colorado, de acuerdo con las autoridades estatales. Pero esa vitalidad poblacional choca con un entorno natural cada vez más hostil. PUBLICIDADLa aridificación del oeste norteamericano destruyó las fuentes de alimento silvestre justo cuando los animales necesitan acumular reservas para la hibernación. Con el otoño recién comenzando —la etapa en que los osos deben ganar peso con mayor urgencia—, los especialistas anticipan que los conflictos seguirán en aumento.Jon Beckmann, experto en osos negros, describió la situación en Reuters como una prueba sin precedentes: “Es como poner a prueba a los osos de una manera en que nunca antes fueron probados, y también poner a prueba a los humanos”. El desarrollo urbano desplazó a las personas hacia territorios que antes eran zonas de forrajeo exclusivas para los osos, y al mismo tiempo las poblaciones de osos se recuperaron en estados como Nevada, donde fueron prácticamente exterminadas hace más de un siglo.PUBLICIDADLa sequía en el oeste de Estados Unidos empujó a miles de osos hacia zonas urbanas tras destruir bayas, frutos silvestres y otras fuentes de alimento (Santa Fe Police and New Mexico Department of Wildlife)Frente a la escalada de encuentros, expertos de BearWise, programa nacional de la Asociación de Agencias de Pesca y Vida Silvestre (AFWA) —fundado por biólogos de osos en 2018—, subrayaron que pese a su tamaño y fuerza, los osos generalmente evitan a las personas y raramente los atacan.La clave para distinguir el nivel de riesgo es observar el comportamiento del animal. Un oso que resopla, gime o hace rechinar sus mandíbulas está en modo defensivo: BearWise recomienda mantenerse firme y, si el oso hace contacto, hacerse el muerto protegiendo la cabeza.Un oso silencioso y de movimientos deliberados, en cambio, es potencialmente depredador: ante esa situación, los expertos indican gritar, arrojar piedras y usar spray repelente; si ataca, hay que contraatacar.PUBLICIDADNate Bowersock, biólogo de osos negros del Departamento de Conservación de Missouri y presidente del grupo de trabajo de BearWise ante la AFWA, precisó para Reuters que la especie —negro o grizzly— importa menos que el comportamiento del animal.Los grizzlies, también conocidos como osos pardos, se distinguen visualmente por una joroba en los hombros, aunque tanto los negros como los pardos varían del negro al marrón claro y presentan rangos de tamaño muy distintos.Utah alcanzó un récord anual de eutanasia de osos en 2026, mientras Montana reportó la muerte de 24 osos grizzly por ataques y choques con vehículos (Santa Fe Police and New Mexico Department of Wildlife)Las agencias estatales insisten en una serie de medidas preventivas para reducir los choques entre humanos y osos. El ciclo de conflicto suele comenzar con un oso que revisa un contenedor de basura y puede escalar hasta el ingreso de un ejemplar de entre 91 y 181 kilogramos, con garras de entre 8 y 10 centímetros, al interior de una casa, según explicó Livingston a Reuters.PUBLICIDADLas recomendaciones incluyen usar contenedores resistentes a osos, no dejar tachos en la calle hasta la mañana del día de recolección, y mantener alimento de mascotas y comederos para pájaros fuera del alcance de los animales. Heather Reich, exdirectora de gestión de osos de la agencia de vida silvestre de Nevada —y actual vendedora de tapetes eléctricos para disuadir el ingreso de osos a los hogares—, advirtió que lo que viene será peor: “No podemos imaginar cómo van a ser septiembre y octubre. Va a ser un Armagedón para nosotros”.Las autoridades pidieron usar contenedores resistentes, retirar alimento de mascotas y no alimentar a los osos para reducir los conflictos durante la sequía (Santa Fe Police and New Mexico Department of Wildlife)Por su parte, Bowersock subrayó que alimentar a los osos durante la sequía, aunque parezca un gesto solidario, es contraproducente: si un oso asocia las zonas humanas con alimento, aumentará su presencia cerca de personas incluso cuando las condiciones de sequía ya no existan.PUBLICIDAD
La invasión de osos en el oeste de Estados Unidos marca cifras récord durante la sequía
Más de 7.000 avistamientos en Colorado, 180 animales muertos en Nuevo México y registros alarmantes marcan un verano de encuentros entre humanos y fauna silvestre







