El Ruedo Ib�ricoDiomand�, en un partido con el Madrid.EFEActualizado Domingo,

agosto

15:37El t�tulo de esta columna no alude a la duraci�n reglamentaria del juego. Ni a los minutos de prolongaci�n del partido. Ni a los que se pierden en las lesiones, los saques de falta o de esquina. Ni a los que se gastan en las consultas del VAR. Ni a la relatividad de su transcurso, de una pasmosa rapidez o una angustiosa lentitud seg�n est�n pintando las cosas en el c�sped. A nada de eso, sino al f�tbol como unidad de medida del tiempo en la cotidianidad personal y ciudadana.Dice Jos� Luis Garci que la vida es eso que transcurre entre dos Mundiales. Y afirmamos otros que la vida no retoma su pulso normal hasta que empieza la Liga. No en el regreso de las vacaciones. No en la vuelta al cole. No en el inicio del curso pol�tico. No en la reapertura de establecimientos, sino cuando comienza la Liga.Y el comienzo, lo que se dice el comienzo, ha llegado en la tercera jornada, unificada. Las dos primeras, entrecruzadas, mezcladas, superpuestas a la vez que separadas, han supuesto un batiburrillo de piezas desajustadas que ha despistado a la gente y alterado su rutina de ocio, compa�era inseparable de la laboral, la familiar y la social.Tampoco ha ayudado, en esa aplazada recuperaci�n de las costumbres, los vaivenes, el tr�fago del mercado con la competici�n en marcha. Carece de l�gica que, ya con los primeros y siempre importantes puntos repartidos, las plantillas se encuentren a�n sin completar y definir hasta un minuto antes de la medianoche del martes 1 de septiembre. Ha habido muchos movimientos, como es obvio, y el Madrid se ha caracterizado m�s que nadie en el doble cap�tulo de ventas y compras.Ha hecho m�s caja que nunca con los canteranos: 200 millones (199 para ser exactos). Solamente con Nico Paz (60) y Gonzalo (40) alcanz� los 100, cifra a la que nos refer�amos en este mismo espacio hace una semana. Como contraposici�n, tambi�n se ha gastado m�s dinero que en toda su historia en la adquisici�n de refuerzos extramuros de Valdebebas: 225."S�lo el necio confunde valor y precio". En el caso del Madrid y de todos los dem�s, en los distintos niveles de clubes y futbolistas, el reto y la apuesta de cada a�o estriban en que valor y precio coincidan. Y, si es posible, difieran en beneficio del valor. En esta temporada, en la cima monetaria de la adquisici�n liguera, al menos en el momento de escribir estas l�neas, figuran Diomande (125 millones) y Rodri (76,5), representantes de los dos equipos destinados en principio a disputarse la Liga. Normal. Coherente.Sus tasaciones los convierten en las m�ximas novedades econ�micas de la competici�n, a la que han regresado, y en algunos de sus mayores atractivos. El tiempo, en connivencia con las hinchadas, expectantes, nerviosas, ya les est� urgiendo, azuzando, inst�ndoles a responder con un rendimiento acorde con su coste. El tiempo del f�tbol no tiene tiempo que perder ni que regalar. El f�tbol siempre tiene prisa, siempre sufre ansiedad, y su dinero exige instant�neamente rentabilidad, retorno, devoluci�n, amortizaci�n en forma de rendimiento, de goles, de eficacia.En el f�tbol, como en la vida, pero con menos paciencia, el tiempo es oro y el oro es tiempo.