La reputación de una empresa no depende únicamente de la imagen que proyecta hacia sus clientes o inversionistas. También está vinculada con la forma en que toma decisiones, administra sus riesgos y establece controles para responder ante situaciones que pueden afectar la confianza de sus grupos de interés.

En ese escenario, el gobierno corporativo cobra relevancia para las compañías que buscan fortalecer su credibilidad frente a inversionistas y entidades financieras. La independencia de las juntas directivas, el manejo de los conflictos de interés, la transparencia y la supervisión de riesgos son algunos de los factores que pueden incidir en esa confianza.

Catalina Rojas Marulanda, oficial principal de gobierno corporativo de BID Invest, explica cuáles son las principales debilidades que enfrentan las empresas latinoamericanas en esta materia y qué prácticas pueden fortalecer su reputación. También aborda los desafíos particulares de las empresas familiares, en las que la propiedad, la administración y la junta directiva suelen estar estrechamente vinculadas.

La entrevista con Rojas se dio en el marco del foro organizado por Prensa Libre llamado: Arquitectura Reputacional, que se llevó a cabo el pasado 27 de agosto, y que contó con la participación de más de 350 profesionales y altos ejecutivos del sector empresarial del país.