0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl Pirineo aragonés, el ámbito de la cordillera que concentra más cimas de 3.000 metros de altitud, es un fiel termómetro de lo que sucede en la montaña. El capitán de la Guardia Civil José Manuel Mora, jefe del Greim (Grupo de Rescate e Intervención en Montaña) en Aragón y Navarra, indica que entre el 1 de enero del 2026 y el pasado miércoles, su área de actuación registró 661 personas rescatadas, de las cuales 506, el 76,5%, precisaron esta ayuda “por una sobreestimación de sus posibilidades, sea por falta de nivel técnico, físico o de capacidad mental”. Mora detalla que a diario se encuentran con casos de “los denominados excursionistas de ciudad que sacan rutas de aplicaciones de internet, quieren hacer lo mismo y no están capacitados para ello”.Lee tambiénMora comenta que el montañero de la vieja escuela, si se encuentra en aprietos, intenta solventar la situación por sus propios medios, pero que el alud de gente que ha descubierto el monte en los últimos tiempos, ante el menor contratiempo, avisa por teléfono a los servicios de emergencias.Un joven británico de 26 años perdió la vida el viernes al precipitarse en la ruta del Besiberri SudLas cifras en lo que llevamos del 2026 son ligeramente superiores a las del 2025, con once rescatados más, en la zona competencia de Mora. El responsable del GREIM considera que tras el incremento de salidas a la naturaleza detectado coincidiendo con la covid y que se tradujo en un aumento de salvamentos ahora se está cerca de tocar techo.El Greim documenta los rescates y a final de temporada saca estadísticas. El capitán Mora ha adelantado que de los 661 rescatados, 138, casi el 21%, son personas de más de 65 años de edad. El grueso es la franja de 51 a 65, con 318 salvamentos.Lee tambiénEl Greim ha contabilizado once muertos en los Pirineos de Huesca este verano, de los cuales tres a causa de un infarto. También consta el fallecimiento de un pastor al que le alcanzó un rayo.Las últimas víctimas mortales en el Pirineo aragonés se registraron la semana del 17 de agosto: en dos días perdieron la vida un ciudadano francés de 63 años y uno estadounidense, de 56. El primero, vecino de Bayona, recorría el lunes 17 la senda de Los Ganchos, en el valle de Hecho, cuando posiblemente a causa de un infarto perdió la vida. Dos días después, un ciudadano de Florida practicaba senderismo con otras tres personas, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, cuando sufrió una caída vertical en la zona de la Colada de Pineta que le causó la muerte.Lee tambiénY, lamentablemente, la pasada semana se registró otra víctima mortal en los Pirineos, en Catalunya. Un joven británico de 26 años había salido el viernes por la mañana de Caldes de Boí, en la Vall de Boí, con una compañera para ascender el Besiberri Sud, de 3.024 metros. El excursionista se precipitó en la zona del Estany de Gémena de Dalt, en una pronunciada pendiente, según comunicaron los Bombers de la Generalitat. No muy lejos, en un enclave rocoso de Saboredo, en la Val d’Aran, también falleció el 5 de agosto, tras sufrir una caída, un hombre de nacionalidad polaca.Iñigo Soteras, médico del servicio de emergencias especializado en salvamentos de montaña con los bomberos GRAE (Grup d’Actuacions Especials), alerta también de los casos de agotamiento por las altas temperaturas, “paso previo a sufrir un golpe de calor, que alcanza una mortalidad del 50%, por lo que se debe actuar con rapidez”. Entre los servicios que efectuaron este fin de semana los GRAE está el de un joven, en la Pica d’Estats, que se sintió mal y no pudo continuar. Fue evacuado en helicóptero.Periodista.
“El 76% de los rescatados en montaña es gente que sobrestima sus posibilidades”
El jefe del Greim en Aragón y Navarra alerta de accidentes con personas mayores








