Más contenidoBancos de alimentos, comercios y transportadores unieron redes logísticas para atender a escala nacional la emergencia del terremoto.1,1 millones de kilos de ayuda llegaron a 9.470 familias en 36 municipios tras el sismo, gracias a un articulado relevo logístico entre aviones, trenes, camiones y barcos. Foto: Cortesia Banco de Alimentos.31.08.2026 00:01 Actualizado: 31.08.2026 00:01
La solidaridad empezó a viajar antes de encender los motores. En bodegas de distintas ciudades, cada caja tuvo que abrirse, revisarse, separarse, rotularse y encontrar una ruta. Solo entonces se volvió abastecimiento para las comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), según el Servicio Geológico Colombiano.El corredor de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO) permite mirar la operación sin confundir etapas. Su Informe 7, con corte seis días después del sismo, registró más de 2,47 millones de kilos gestionados por 24 bancos activos. Una actualización posterior precisó 1.105.950 kilos entregados a 9.470 familias de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, en 36 municipios y comunidades.El trabajo de apoyo mejor coordinado comenzó en Bogotá, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Neiva, Pasto, Santa Marta, Valledupar, Villavicencio, Zipaquirá, Armenia y San José del Guaviare, entre otros lugares. La carga de ayudas avanzó hacia Cali, Buenaventura, Cartago, Manizales, Pereira, Istmina y Quibdó. La infraestructura que abastece hogares y comercios cambió de misión sin detenerse. Todo un país convertido en corredor humanitario Los distribuidores pusieron inventario listo para salir. D1 anunció 1.000 toneladas de alimentos y elementos básicos; Grupo Éxito, apoyo para 3.500 familias; Cencosud, 100 toneladas de hidratación, y Postobón inició la entrega de 86.460 litros. Alquería, Alpina, Nestlé, Nutresa, PepsiCo, Ramo y Roa también se sumaron. “Al unir esfuerzos para entregar estas 1.000 toneladas de ayuda, quisimos enviar un mensaje de cercanía”, dijo Christian Bäbler, presidente de D1.Esos aportes no se suman al balance de ABACO: son anuncios, despachos o cargas que pueden estar en su corredor. Separarlos evita contar dos veces la ayuda.En el aire, Avianca informó más de 210 toneladas: 60 de Miami a Cali, adicionales a las más de 150 movilizadas en los dos primeros días. La DIAN registró 640 toneladas de ayuda internacional ingresadas del 12 al 18 de agosto por los aeropuertos de Bogotá, Cali, Medellín y Pereira, desde once países.En tierra, la ANI movilizó 18 toneladas en tren de Ciénaga a La Dorada para transferirlas a camiones. Por agua, 65 toneladas zarparon de Cartagena a Turbo para seguir por el Atrato en embarcaciones de la Armada hasta Quibdó. No ganó un vehículo: ganó el relevo. La empatía produjo valor al reducir esperas, proteger cada producto y acercarlo a quien completó la última milla.El trabajo que hace útil cada donación El viaje empezó con una pregunta: ¿qué necesita cada comunidad? Sin respuesta, una bodega puede acumular productos repetidos, comida que exige refrigeración o cajas sin destino. El filtro separa alimentos, agua, medicamentos y aseo; revisa estado y vencimiento; registra el inventario; arma unidades familiares y rotula. Después se definen vehículos, combustible, permisos, vías y el tramo final.La operación de DHL ilustra lo sucedido. El 15 de agosto aterrizó en Cali un vuelo desde Miami con cerca de 40 toneladas preparadas por voluntarios y consolidadas en el centro aéreo de la compañía; otras cinco toneladas habían viajado por carretera hacia Cali y Pereira. Gilberto Castro, director del Equipo de Respuesta ante Desastres de DHL para las Américas, explicó que “detrás hay un trabajo de clasificación, preparación, empaque, organización y coordinación”.Logística especializada: la clave para transformar 40 toneladas de donaciones en impacto real. Foto:Cortesia DHL.La red alimentaria siguió pese a sus daños. Juan Carlos Buitrago, director ejecutivo de ABACO, informó que el banco de alimentos de Pereira colapsó, la mitad de la bodega de Buenaventura quedó destruida y Cartago tuvo afectaciones. Los cortes de energía también limitaron la refrigeración. Buitrago señaló como prioritarios los alimentos listos para consumir o de larga duración. “Una emergencia de estas no es capaz de gestionarla solo el gobierno; no somos capaces solos los bancos de alimentos, ni las empresas solas tampoco”, indicó. La ANDI, por su parte, reportó más de 500 compañías vinculadas y más de $201.000 millones reunidos para atención, recuperación y reconstrucción. Al final queda el camino más delicado: descargar, dividir y entregar con actores locales. Allí una tractomula puede ceder la carga a un camión pequeño o una embarcación. La eficiencia es reducir tiempos, pérdidas y recorridos vacíos.La disciplina protege la economía de la ayuda. Un inventario común evita duplicidades; una caja marcada reduce manipulación; y una ruta compartida aprovecha cada peso, litro de combustible, hora de trabajo y metro de bodega. Así la solidaridad se vuelve abastecimiento útil.La generosidad que Colombia no puede olvidar y debe conservarLa respuesta tras el terremoto ofrece una oportunidad nacional única: convertir la movilización de agosto en una red lista antes de otra emergencia. Colombia ya cuenta con bancos de alimentos, bodegas, aeropuertos, rutas, puertos, trenes y ríos; falta conectarlos.Un registro de vehículos, bodegas y responsables permitiría activar la operación. Se requieren formatos para reportar necesidades e inventarios, rutas y acuerdos sobre transporte, combustible, empaque y personal.Los distribuidores conocen existencias; los bancos clasifican y arman mercados; los transportadores dominan las rutas; las autoridades priorizan destinos y seguridad, y las organizaciones locales completan la entrega.Comprar parte de los productos cerca de las zonas afectadas puede reducir trayectos, mover comercios y conservar empleos. El mejor indicador no será la carga anunciada, sino cuántas familias recibieron a tiempo, cuánto se perdió y qué valor quedó en el territorio. Así, esta red podrá sostener la recuperación. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







