Más contenidoEmpresas y hoteles cambiaron su rutina para alojar familias, preparar alimentos y llevar donaciones a las zonas más afectadas.La solidaridad no fue un acto aislado, sino la cadena que unió la logística privada con el trabajo comunitario. Foto: Cortesía Uninorte.31.08.2026 08:16 Actualizado: 31.08.2026 08:16

A las seis de la mañana, la cocina de Domingo ya no preparaba únicamente el servicio del restaurante. De allí salían platos calientes; en otro espacio se ordenaban frazadas, colchones y medicinas, y un equipo buscaba picas, palos, gafas, guantes de carnaza, discos de acero y hasta volquetas para remover escombros. El negocio caleño se había convertido, en cuestión de horas, en comedor, centro de acopio y puesto de coordinación.La escena resume una respuesta que se extendió por el país después del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto. El más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 26 de agosto, registra 331 fallecidos, 4.449 heridos y 406.423 afectados en 494 municipios de 16 departamentos. También reporta 186.233 viviendas averiadas y 33.299 destruidas. Esa escala explica por qué bodegas, habitaciones y mostradores dejaron de ser simples activos privados: se volvieron infraestructura humanitaria de emergencia. Activar capacidad instalada acorta recorridos y evita levantar desde cero bodegas, cocinas o alojamientos, mientras libera más recursos para rescate, salud y vivienda.En Domingo trabajan cerca de 40 personas en finanzas, abastecimiento, distribución, redes y levantamiento de necesidades en terreno. Una parte de lo recibido viaja al norte del Valle; otra se convierte en comida caliente de entre 450 y 500 gramos y alta densidad nutricional. “Mi reacción inmediata fue reunir al equipo y decir ‘vamos a cocinar para quienes lo necesitan’”, contó Catalina Vélez, chef fundadora y gestora social de Domingo. La empresa, además, compra a campesinos y proveedores: ayuda sin trasladarles a ellos el costo de la solidaridad.La hotelería asumió otra urgencia: techo digno. La Alcaldía de Cali informó este 27 de agosto que más de 400 damnificados son atendidos temporalmente en nueve hoteles. Solo el Hilton Garden Inn aloja cerca de 17 familias. La respuesta, coordinada con Cotelco y el sector privado, tiene una doble lectura económica: un sector que también sufrió cancelaciones y daños cedió capacidad operativa, mientras la ciudad gana tiempo para evaluar viviendas y encontrar soluciones más estables.El mapa también llegó a Bogotá. Cumbia House, restaurante y espacio cultural de Universo Vives, funcionará hasta el 12 de septiembre como punto masivo de recepción, con apoyo de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO). El Bourbon, un estudio de tatuajes y café; la librería La Valija de Fuego; el espacio creativo La Facultad del Rayón, y Second Floor convirtieron sus sedes en puntos de acopio. Son pymes con menos metros y capital que una gran compañía, pero con una ventaja decisiva: cercanía, confianza de barrio y puertas abiertas.LATAM movilizó 119 toneladas de ayuda sin costo, conectando aportes de Barranquilla con el Chocó. Foto:Cortesía LATAM.De la puerta abierta a la última millaAbrir un local resuelve apenas el primer tramo. La ayuda necesita clasificación, inventario, transporte y entrega verificable. Asocapitales, que articuló puntos oficiales en varias ciudades, pidió evitar envíos desordenados y atender las necesidades fijadas por las autoridades. Su red incluyó desde sedes humanitarias en Bogotá y Medellín hasta una estación de servicio Terpel en Quibdó. La lección es sencilla: la empresa sirve más cuando se integra al sistema y no opera como una isla.Barranquilla mostró esa cadena completa. El Hotel Dann Carlton prestó sus instalaciones como centro de acopio para la campaña Hagamos Equipo por el Chocó. Más de 200 voluntarios reunieron y organizaron 36 toneladas; LATAM Cargo las trasladó sin costo a Medellín, Cargando S.A.S. asumió el trayecto terrestre y la Fundación Jhon Arias apoyó la distribución local. Con esa operación, Avión Solidario acumuló 119 toneladas movilizadas por la emergencia. “Esta operación nos permite poner nuestra infraestructura, personal, articulación y nuestros aviones al servicio de una necesidad concreta”, afirmó Erika Zarante Bahamón, CEO de LATAM Airlines Colombia.La movilización desbordó el mundo empresarial. En Barranquilla, la Universidad del Norte reunió más de 100.000 insumos, equivalentes a más de tres toneladas, con estudiantes, empleados, egresados, colegios y aliados. El dato muestra con claridad cómo un campus puede conectarse con hoteles, transportadores y organizaciones sociales para que una donación no se quede en la foto.Las grandes compañías aportaron escala. Un reporte de Alquería señala que sus operaciones de Palmira, Cajicá y Pereira entregaron más de 30 toneladas de producto mediante la red de ABACO y apoyaron el traslado de otras 20 toneladas de alimentos a Buenaventura. La empresa había movilizado siete vehículos con agua hacia Pereira y Buenaventura y programó cuatro carrotanques adicionales al Chocó, con cerca de 30 metros cúbicos. “Las compañías privadas podemos poner nuestra logística, nuestros equipos y nuestra gente al servicio del país”, afirmó Carlos Enrique Cavelier Lozano, coordinador de Sueños y presidente de Alquería.La solidaridad se midió en unidades, toneladas y horasColgate-Palmolive destinó $1.600 millones en productos de aseo y, con el Banco de Alimentos de Cali y ProPacífico, entregó más de 250.000 unidades en Cali, norte del Valle, Chocó y Risaralda. Sus colaboradores sumaron cerca de 930 horas de voluntariado. “Nuestra responsabilidad va más allá de una donación”, afirmó Francisco Muñoz, gerente general de la compañía para Colombia y la región Andina. Holcim anunció 70 toneladas de cemento y formación técnica. Así, ambas activaron su capacidad.La ruta para donar de forma segura y efectivaABACO opera 26 bancos de alimentos en Colombia y explica una ruta de cuatro pasos: donar, consolidar y verificar, transportar y reportar la entrega. Antes de abrir un negocio como centro de acopio conviene acordar un receptor final, publicar una lista cerrada de insumos, registrar entradas y salidas, separar alimentos de elementos de aseo y asegurar transporte. Asocapitales recuerda que varios puntos no reciben medicamentos, ropa, perecederos ni vencidos; cada lista debe verificarse. En una emergencia, ordenar también salva tiempo, dinero y vidas. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.