El euríbor, el indicador más empleado en España para revisar las hipotecas variables, vuelve a subir en agosto y la media mensual cerrará este lunes en el 2,95%. La tasa se incrementa por segundo mes consecutivo, tras haber caído ligeramente en junio, por lo que mantiene la racha alcista que viene acumulando desde agosto del año pasado. El mercado empezó a dar por hecho que el Banco Central Europeo (BCE) elevaría los tipos de interés para evitar que la inflación se descontrolase en la Eurozona y golpease a una economía que, en conjunto, seguía mostrando claros signos de debilidad. Una inflación alta empobrece a las familias y resta competitividad a las empresas. El euríbor actúa como un termómetro y el hecho de que suba en agosto apunta a que el BCE volverá a aumentar los tipos una o dos veces más hasta final de año. Los analistas apuntan a un alza en septiembre y no descartan otra más justo antes del cierre del ejercicio. El motivo es que la inflación sigue sin estar contenida debido al encarecimiento de la energía provocado por la guerra en Oriente Próximo, que sigue sin tener fecha de caducidad.Con este repunte del euríbor, las familias que tengan que revisar anualmente una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto, pagarán cerca de 68 euros más al mes y 810 euros más al año. En el caso de los préstamos hipotecarios de 300.000 euros que mantengan esas mismas condiciones, el incremento será de 135 euros al mes y de alrededor de 1.620 euros al año. En el caso de un crédito hipotecario de 150.000 euros que tome como referencia el euríbor de agosto para revisar de forma semestral, la cuota aumentará unos 59 euros al mes y más de 350 euros al semestre.El analista de HelpMyCash, Miquel Riera, apunta a que el incremento del índice en agosto avanza que el organismo capitaneado por Christine Lagarde "podría subir sus tipos al menos dos veces más antes de que acabe el año: una en septiembre y otra probablemente en diciembre”. La de septiembre, según Riera, se da prácticamente por hecha; en tanto que la inflación de la eurozona se encuentra en el 2,9% (el último dato disponible es el de julio), lejos del 2% que el BCE tiene como objetivo a medio plazo. Si Irán y Estados Unidos alcanzan un acuerdo de paz antes de que acabe el año, "existe la posibilidad de que los precios se moderen y de que no sea necesario ese incremento de intereses", añade el experto.“El euríbor llega a la reunión de septiembre habiendo hecho buena parte del trabajo por adelantado. Con una subida de 25 puntos básicos como la opción más probable, el mercado no estará pendiente únicamente de si el BCE sube, sino de cuántas subidas cree que pueden quedar después", añade Pablo Vega, experto en finanzas de Roams. Desde su punto de vista ese será probablemente el verdadero catalizador para saber si el 3% actúa como zona de consolidación o como punto de partida para nuevos incrementos del euríbor. La subida de los tipos de interés no solo afecta al euríbor y a las hipotecas a tipo variable, sino que provoca también un encarecimiento de los nuevos préstamos que ofrecen las entidades. “Un contexto de financiación menos competitiva tiende a seleccionar más al comprador, favoreciendo a aquellos perfiles con mayor solvencia y capacidad de ahorro, mientras que dificulta el acceso a quienes dependen en mayor medida del crédito", recuerda María Martos, directora de estudios de Fotocasa. Todo dependerá del diagnóstico de la situación que haga y en los anuncios de política monetaria que se produzcan el próximo 10 de diciembre, cuando tendrá lugar la próxima reunión del BCE.