A las puertas del final del mes de agosto, el índice de referencia inmobiliario, el euríbor, sitúa su media mensual en torno al 2,95%, prolongando la racha de subidas que se han convertido en norma desde el inicio de la guerra de Irán, el pasado marzo. Una dinámica alcista que le ha llevado a superar en tasa diaria la barrera del 3% hasta en dos ocasiones a lo largo de agosto. Así, se confirma un incremento respecto al mes anterior, cuando el euríbor cerró en el 2,855%, y alcanza máximos históricos desde el año 2024.

Los más afectados por este incremento serán las personas que cuentan con hipotecas variables, que verán incrementarse sus cuotas cuando se enfrenten a la próxima revisión. Quienes cuenten con revisiones anuales se enfrentarán a un incremento de la tasa de hasta 0,836 puntos porcentuales, lo que implicará que las cuotas registrarán una subida del entorno de los 1.000 euros, concretamente 940 euros, según los cálculos de Kelisto. Al mes significará un incremento de 78 euros. Mientras, las hipotecas variables revisadas semestralmente verán sus cuotas encarecerse en torno a 70 euros al mes, es decir, 417 euros cada seis meses.

Por lo tanto, se consolida una subida del tipo interbancario que viene de lejos y que ha ido ganando fuerza con las presiones inflacionistas que ha desatado la guerra de Irán. Desde Kelisto, apuntan a que en los próximos meses el euríbor apunta a mantenerse en estos niveles, aunque incluso podría llegar a establecerse por encima del 3%. Un nivel que ya ha superado en tasa diaria, debido a las tensiones en Oriente Medio y sus consecuencias en los precios, que parecen consolidarse.