Desde su refugio de verano en la Costa del Sol, habla de cine, memoria y del paso del tiempo. Reivindica a los directores de serie B, reniega de la solemnidad y relativiza la gloria. Buñuel, Fernán Gómez, Duras, Ford, Nolan y los veranos de la infancia atraviesan una conversación con uno de los grandes nombres del cine español
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31/08/2026 a las 01:19h.
Son las once y media de la mañana. José Luis Garci recibe a los visitantes en vaqueros, zapatillas y con una camiseta de fútbol de la selección uruguaya. Huele a césped recién cortado. Primer director español en ganar el Oscar a la mejor película ... extranjera, cinéfilo, escritor, futbolero y conversador de memoria prodigiosa, toma asiento en el porche de su casa verano en la Costa del Sol. Con el Mediterráneo cerca y varias vidas de cine a sus espaldas, habla sobre su nuevo libro dedicado a directores de serie B (publicado por Notorious Ediciones) que trabajaron con pocos medios y escaso reconocimiento. La conversación pronto desborda sus páginas. Aparecen Buñuel, Marguerite Duras, Fernando Fernán Gómez, John Ford, Philip K. Dick y Christopher Nolan; también el fútbol, los cines de verano y una infancia en la que todavía era posible mirar una estrella junto a su padre y escuchar que quizá ya no existía. A sus años, Garci desconfía de monumentos y solemnidades: «La posteridad acaba siendo una calle, una plaza o un premio literario». Lo verdaderamente importante, dice, es otra cosa: poder seguir trabajando.








