El nuevo presidente de la Reserva Federal defiende la importancia de ce�irse a los datos econ�micos y evitar proyecciones sobre la trayectoria futura de los tipos de inter�s.Kevin Warsh pronunci� su primer discurso en la conferencia anual de bancos centrales de Jackson Hole como nuevo presidente de la Reserva Federal, bajo la presi�n de unas expectativas extraordinariamente altas y muy diversas. Sin embargo, en una impactante presentaci�n de media hora, logr� disipar gran parte de las dudas al abordar con destreza cuestiones tanto a corto como a largo plazo. Esa es la buena noticia.La mala noticia es que la atenci�n inmediata de los medios y del mercado se ha centrado en la parte menos trascendental de su discurso. No debemos subestimar la dif�cil tarea que Warsh enfrent� en la preparaci�n de su discurso del viernes: encontrar el equilibrio adecuado al responder a las cr�ticas sobre la falta de comprensi�n del mercado respecto a su denominada "funci�n de reacci�n", es decir, c�mo responder�a la Reserva Federal a los cambios en la econom�a bajo su gesti�n.Al mismo tiempo, deb�a ce�irse al objetivo original del simposio (incluido el enfoque de este a�o en la innovaci�n) al abordar cuestiones a largo plazo fundamentales para las perspectivas econ�micas y la eficacia de la pol�tica de la Reserva Federal.A pesar del considerable volumen de escritos y testimonios de Warsh ante el Congreso, algunos analistas de Wall Street consideraban que no se conoc�a lo suficiente sobre su funci�n de reacci�n. Quer�an no solo detalles al respecto, sino tambi�n su visi�n actual de la econom�a y algunas orientaciones sobre la pol�tica futura.El hecho de que, en las �ltimas semanas, se haya centrado m�s la atenci�n en la inflaci�n, no ayud� en absoluto. Las cr�ticas a la funci�n de reacci�n y a la orientaci�n prospectiva, si bien est�n mal dirigidas, son comprensibles.Al fin y al cabo, durante a�os, el mercado ha estado condicionado por una Reserva Federal que se basaba en el mantra de la "dependencia de los datos" para sus decisiones pol�ticas, hablaba con frecuencia y le encantaba emitir orientaci�n prospectiva. El resultado es algo que Warsh y muchos otros, incluy�ndome a m�, lamentamos: citando a Warsh, "un r�gimen de mercado que espera de la Reserva Federal su pr�xima operaci�n" y, como tal, act�a como �rbitro en lugar de como jugador.Warsh ten�a otros motivos para apegarse a las intenciones originales de Jackson Hole. Estamos viviendo un per�odo de cambios hist�ricos impulsados por la transformaci�n basada en la innovaci�n y el auge de los factores geopol�ticos en la econom�a. Otras dos consideraciones tambi�n han impulsado la necesidad de reflexionar sobre cuestiones a largo plazo.En primer lugar, el enfoque adoptado por el predecesor de Warsh, Jay Powell, quien tendi� a centrarse en cuestiones a corto plazo durante su mandato. En segundo lugar, la importancia de proporcionar una visi�n general que ayudara a unificar, con el tiempo, a un Comit� Federal de Mercado Abierto muy dividido.En respuesta a estas presiones, Warsh abord� la insistente demanda de su opini�n sobre el estado actual de la econom�a, el equilibrio de riesgos para el doble mandato de la Reserva Federal en materia de empleo y estabilidad de precios, y su compromiso de utilizar el �ndice de Gasto en Consumo Personal como objetivo de inflaci�n preferido del banco central. El tono resultante en esta secci�n, que ha atra�do la mayor atenci�n medi�tica, fue algo hawkish.Warsh reiter� su opini�n de que la orientaci�n prospectiva ha quedado obsoleta y conlleva el riesgo del fen�meno del "sal�n de espejos", donde la Reserva Federal y el mercado se env�an las mismas se�ales mutuamente. Hizo referencia al grave error de pol�tica monetaria de la Reserva Federal en 2021-2022, en el que una orientaci�n prospectiva previa incorrecta ralentiz� la respuesta necesaria, permitiendo que la inflaci�n de los precios al consumidor superara el 9%. El resultado fue un duro golpe para la asequibilidad, y sus efectos acumulativos a�n se perciben hoy en d�a.Reflexiones sobre la IALa parte m�s importante de su discurso se centr� en las cuestiones que la actual fase de innovaci�n plantea para la econom�a y la eficacia de las pol�ticas, incluyendo el papel de la IA como un "nuevo factor de producci�n". Si bien ha recibido menos atenci�n medi�tica, esta es la parte m�s interesante e importante de su discurso, ya que el tema tiene enormes implicaciones para el funcionamiento econ�mico, la evoluci�n de la pol�tica monetaria y los riesgos para la estabilidad financiera.Es un �rea que requiere mucha m�s atenci�n urgente. Warsh ofreci� una lecci�n magistral de comunicaci�n bancaria en un momento crucial. Respondi� a las demandas inmediatas del mercado sobre los detalles de su funci�n de respuesta y, lo que es m�s importante, puso en primer plano las realidades seculares m�s amplias de la productividad y la IA.Si los mercados logran ir m�s all� de los titulares a corto plazo y prestar m�s atenci�n a los cambios estrat�gicos en curso, Jackson Hole 2026 podr�a recordarse como el momento en que la Fed volvi� a liderar el debate econ�mico, en lugar de limitarse a reaccionar ante los datos m�s recientes.Mohamed El-Erian | Catedr�tico en Wharton School, asesor de Allianz y presidente de Gramercy� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.