Cuando el siglo XXI alcance su segunda mitad, los tronos de Europa, si siguen en pie los actuales, estarán mayoritariamente ocupados por mujeres. La princesa Ingrid Alejandra de Noruega (22) pertenece desde el pasado viernes, tras la muerte de su abuelo, Harald V, y la asunción de su padre, Haakon VIII, al club de las herederas europeas, las futuras reinas, formado por, de mayor a menor, Victoria de Suecia (49), Elisabeth de Bélgica (24), Amalia de los Países Bajos (22) y Leonor de Borbón (20).Las cinco comparten destino pero, que se sepa, no mantienen ni amistad ni contacto habitual. Ni tan siquiera la española princesa Leonor con holandesa princesa Amalia, a quien sus padres, los reyes Guillermo y Máxima, enviaron un año a España para alejarla de las amenazas de un grupo mafioso. En el 2023, mientras la heredera holandesa estaba en Madrid, la española estaba en el internado de Gales y, tras el verano, estuvo en la Academia Militar de Zaragoza. Aún así, gracias a la especial relación entre la reina Letizia y la reina Máxima, Leonor y Amalia tienen cierta cercanía.Lee tambiénNinguna de las cinco princesas europeas es hija de reina soberana. Sus respectivos padres son titulares de la Corona y todos están casados con mujeres que, de solteras, no pertenecían a la realeza.Las princesas europeas también tienen en común haber superado la barrera que les apartaba del trono, aunque fueran primogénitas, en el caso de tener un hermano varón. La ley sálica, que impedía el acceso de las mujeres al trono, ya no regía, como alguna vez lo hizo, en las casas reales de Europa y de hecho, reinas como Isabel la Católica, Victoria de Inglaterra o su tataranieta, Isabel II, marcaron la historia de la monarquía. Durante siglos, las mujeres podían reinar pero, aún en el XX, solo si, como en el caso de la citada Isabel de Inglaterra, Beatriz de Holanda o Margarita de Dinamarca no tenían hermanos varones.La discriminación de la mujer, que aún continúa en la Constitución española, ha ido siendo derogada en el resto de monarquías europeas. De modo que los derechos se heredan por primogenitura, sea hombre o mujer. A Victoria de Suecia, la hija mayor de Carlos Gustavo y Silvia, le alcanzó la medida, de 1980, cuando ya había nacido su hermano, Carlos Felipe; se aplicó la ley y es ahora la mayor de las herederas europeas, y su padre, el rey Carlos Gustavo, el más longevo, a sus 80 años, tras la muerte de Harald, y también el que lleva más tiempo en el trono, desde 1973, tras el fallecimiento de la reina Isabel II. De todas las herederas, la primera que llegará a reina, por razones de edad, es la princesa Victoria de Suecia. A punto de cumplir 50 años, ya tiene su propia heredera, la pequeña Estela, de 14 años.A los reyes de Suecia, Noruega, los Países Bajos, Bélgica y España les sucederán sus hijas mayoresSi Victoria puede ser reina, no tuvo el mismo derecho su prima Marta Luisa de Noruega, hermana mayor de Haakon, a pesar de que en 1990 las leyes noruegas acabaron con la discriminación de la mujer. Para entonces, su hermano ya era el heredero del heredero y la ley no se aplicó con efectos retroactivos, pero su vigencia ha alcanzado a Ingrid Alejandra, por delante de su hermano Sverre Magnus.En los Países Bajos, con un siglo de reinas mujeres (Emma, Guillermina, Juliana y Beatriz), la discriminación de la mujer se derogó en 1983, aunque la reina Beatriz solo tuvo hijos varones, para adecuarse a los nuevos tiempos. El rey Guillermo solo ha tenido hijas, pero la ley está ahí para dar fe de la igualdad, y la mayor, Amalia, será la próxima reina de los Países Bajos.A Elisabeth de Bélgica, la mayor de los cuatro hijos de los reyes Felipe y Matilde , también le benefició la ley de sucesión a la corona, aprobada en 1991, que acababa con la discriminación de las mujeres. La futura reina de Bélgica tiene dos hermanos varones, Gabriel y Manuel, que la hubieran antecedido en la sucesión.Leonor de Borbón es la heredera española pero solo porque no tiene hermanos varones. En un anacronismo de difícil explicación, la Constitución española, aprobada en 1977, aún prima a los descendientes varones y, aunque desde hace décadas hay consenso político sobre la necesidad de cambiar ese principio constitucional lo cierto es que, aún no se ha hecho.La heredera española, al igual que el resto de sus homólogas, ha recibido formación militar y en unas semanas comenzará sus estudios universitarios, nivel en el que están Elisabeth de Bélgica, Amalia de Holanda e Ingrid Alejandra, la nueva heredera noruega. Todas son ya mayores de edad y, por tanto, podrían acceder al trono, al igual que Victoria de Suecia, en el caso de fallecimiento o abdicación de sus padres.Victoria de Suecia, de 49 años, casada y con hijos, es la única que ejerce las funciones de herederaDe todas, la decana Victoria es la única que ya ha asumido plenamente las funciones de representación como heredera al trono, mientras que las otras cuatro, en mayor o menor medida, siguen dando prioridad a su formación académica y militar con apariciones puntuales en actos oficiales.Victoria de Suecia ya está casada, con Daniel Westling, pero a sus homólogas noruega, belga, holandesa y española les espera, además del trono, la obligación de encontrar un buen marido y tener hijos.
Cinco reinas para los tronos del siglo XXI
Ingrid Alejandra de Noruega se suma al club de las princesas herederas europeas junto a Victoria de Suecia, Elisabeth de Bélgica, Amalia de Holanda y Leonor de Borbón










