Bilbao (EFE).- Bilbao apura las últimas horas de sus fiestas más multitudinarias, en las que ha registrado récord de asistencia con más de 2 millones de personas participantes.

Mientras, Marijaia, la muñeca icono de la Aste Nagusia, ultima los preparativos para decir adiós esta noche y emplazar al reencuentro el año que viene.

«Ha sido la mejor Aste Nagusia de la última década», ha valorado el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, en una comparecencia ante los medios.

El buen tiempo hecho la última semana de agosto ha contribuido a que haya sido la Aste Nagusia «más participativa de la historia de las fiestas» de la ciudad, con récord de asistencia a los conciertos programados, con más de 240.000 personas, y más de un millón de espectadores siguiendo los fuegos artificiales.

Primer balance