Construir un negocio propio, con local, packaging y lista de proveedores se ha convertido en el siguiente paso para varias figuras del espectáculo. Juliana Awada fue la última en sumarse a ese camino cuando este mes expandió su marca de indumentaria con Awada Market, una línea de objetos pensados para el jardín y la vida al aire libre, que ofrece desde herramientas de jardinería y regaderas a una colección de cerámica desarrollada junto a la Fundación Los Naranjos, además de velas y aromas para el hogar. Antes que ella, otras figuras ya eligieron su propio rubro, del perfume a la cosmética natural, y vienen sosteniendo esos proyectos hace años.

Más allá del nombre

Mucho antes de fundar Roses are Roses, Andrea Frigerio ya se movía cerca de la química y las plantas: cursó Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, atraída desde chica por todo lo relacionado con los seres vivos. En esa curiosidad pesó sobre todo la figura de su abuela Paulette, francesa nacida en Aix-en-Provence, que tenía una relación particular con la naturaleza y con las flores frescas que cortaba de su propio jardín. "Hablaba siempre haciendo referencia a los perfumes, a las flores", cuenta. El interés inicial por la biología marina y la genética fue derivando hacia la química de los aceites esenciales, la base de lo que después sería su pasión por las fragancias. A eso se sumó, ya en el mundo de la moda, el contacto cercano con las grandes marcas que empezaron a lanzar sus propios perfumes.