Juliana Awada es una de las empresarias de la moda más importantes de la Argentina, gracias a que se consolidó como la máxima referente de las tendencias europeas en la región. Con su refinado sentido de la estética, que combina la elegancia clásica con la frescura natural, marca la pauta del diseño contemporáneo a través del effortless, y deja en clara su autenticidad en todos los eventos en la ciudad que participa.
Sin embargo, y más allá de su faceta corporativa y urbana, su verdadera desconexión ocurre lejos de las pasarelas, impulsada por un profundo amor por el sur de la Argentina. Este rincón se convirtió en su refugio predilecto, un espacio sagrado donde la naturaleza imponente dicta el ritmo diario. La empresaria pasa sus días durante algunas semanas de las vacaciones de invierno, buscando la magia de la nieve, y a lo largo de toda la temporada de verano.
Juliana Awada en la Patagonia
La casa de Juliana Awada en la Patagonia: rústica y sustentable
Ubicada estratégicamente a orillas del majestuoso lago Nahuel Huapi, en la paradisíaca zona de Bahía San Patricio, en Villa La Angostura, Juliana Awada decidió construir su refugio invernal, de la mano de su cuñado, y se encontró con una residencia que representa un verdadero hito de la arquitectura consciente. La propiedad se consolidó bajo una condición primordial e innegociable impuesta por la empresaria: el proyecto debía ejecutarse sin talar ningún árbol del terreno original. Para lograr lo que parecía una misión imposible, la estructura se planificó de forma inteligente en cuatro módulos independientes que esquivan la vegetación nativa y se interconectan fluidamente mediante pasarelas y puentes de madera.








